<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><rss xmlns:atom='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' version='2.0'><channel><atom:id>tag:blogger.com,1999:blog-343774495558915037</atom:id><lastBuildDate>Sat, 17 Oct 2009 22:38:18 +0000</lastBuildDate><title>Carlos Jaeger: Palabras como Cantos</title><description>Reflexiones y sensaciones vitales desde y en torno a la canción, como  punto de partida hacia otros encuentros.</description><link>http://carlosjaeger.blogspot.com/</link><managingEditor>jaeger.carlos@gmail.com (Carlos Jaeger)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>19</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-343774495558915037.post-5547140679622493995</guid><pubDate>Thu, 23 Oct 2008 20:32:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-10-23T14:08:47.253-07:00</atom:updated><title>¡MANEJE CON CUIDADO: SERES HUMANOS EN LA  VI(D)A!</title><description>&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_k9DeEfKHvMk/SQDiIHvGR2I/AAAAAAAAAU8/7iDIPoVt0hs/s1600-h/FA04041.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5260452993912162146" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 168px; CURSOR: hand; HEIGHT: 202px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_k9DeEfKHvMk/SQDiIHvGR2I/AAAAAAAAAU8/7iDIPoVt0hs/s200/FA04041.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Todos los días sale un tonto a la calle: quien lo consiga, es suyo&lt;/em&gt;. Esa conseja tiene varias lecturas. El aprovechamiento fácil a costa del otro es una de ellas, matizada quizás por el agregado de que, desde esa óptica, hay que usar al otro cuanto más se pueda y si hubiera que joderlo, pues ni modo: daños colaterales que son inevitables en todo tipo de guerras. En el fondo, la tesis de una mal entendida supervivencia según la cual, en ese contexto, la forma de tener acaso la posibilidad de mantenerse y surgir implica entender al de al lado como un competidor que me acecha, entendiendo que se trata de él o yo. Y, &lt;em&gt;por supuesto&lt;/em&gt;, yo primero. Claro, todo esto en el sobreentendido de que es lo económico (el di&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_k9DeEfKHvMk/SQDjFB29iRI/AAAAAAAAAVE/If39fltyyJI/s1600-h/BUM031.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5260454040306551058" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 158px; CURSOR: hand; HEIGHT: 195px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_k9DeEfKHvMk/SQDjFB29iRI/AAAAAAAAAVE/If39fltyyJI/s200/BUM031.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;nerillo, pues), lo que preponderantemente dibuja el sentido de la manutención y el surgimiento. La escasez –desde tantos planos-, la hostilidad, la ignorancia y la falta de sensibilidad tanto en el medio como en la persona, explicarían semejante concepción, incluso para darle su justificación. Y el que quisiera no practicar en y con su devenir desde estos supuestos, correrá el riesgo de ser tenido en la consideración de tal ambiente como el gran tonto que, de salir a la calle, podrá ser objeto de apropiación por parte de aquella viveza depredadora. Si es que lo permitiese, sea dicho. Habría que cambiar tanto, cada quien desde adentro y colectivamente en el afuera, para transmutar ese paradigma. Tirar la primera y sucesivas piedras sin esconder la mano. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afilando el foco hacia la canción, es fácil toparse con que ésta&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_k9DeEfKHvMk/SQDkA-NJXtI/AAAAAAAAAVM/c8d9IR3luLs/s1600-h/roc0052.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5260455070118010578" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 194px; CURSOR: hand; HEIGHT: 222px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_k9DeEfKHvMk/SQDkA-NJXtI/AAAAAAAAAVM/c8d9IR3luLs/s200/roc0052.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; por lo general es tenida como una mercancía más en los ámbitos del negocio humano. Quienes lo tienen &lt;em&gt;así de claro&lt;/em&gt;, juegan al juego de la cosa y objetivan de tal manera este qué hacer, que lo que importa por tanto es sólo el oficio &lt;em&gt;productivo&lt;/em&gt; cuyo valor de consideración no es la mayor o menor realización humana, salvo que entendamos por tal la obtención de ese beneficio de intercambio comercial que pone de acuerdo a todos ellos, desde el creador, pasando por el fabricante, los demás intermediarios, y que por supuesto incluye en su término al &lt;em&gt;consumidor&lt;/em&gt;. Entonces, de manera gruesa, se crean y practican toda clase de recetas en la &lt;em&gt;cadena&lt;/em&gt; que, cuando resultan, deja muy contentos a sus&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_k9DeEfKHvMk/SQDkbbzDlMI/AAAAAAAAAVU/r_SUsztt_qw/s1600-h/rbe0004.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5260455524738241730" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 187px; CURSOR: hand; HEIGHT: 158px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_k9DeEfKHvMk/SQDkbbzDlMI/AAAAAAAAAVU/r_SUsztt_qw/s200/rbe0004.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; integrantes. Por supuesto que dentro de tal entorno se hallan por un lado los &lt;em&gt;listos&lt;/em&gt; y por el otro los &lt;em&gt;tontos-que-todos-los-días-salen-a-la-calle&lt;/em&gt;, y constantemente somos testigos de la burbujeante rapiña que llega a armarse en esos predios, porque la trascendencia se hace palpable gracias a sus medios de difusión que se encargan de exponer la situación como ejemplo de y reforzamiento a la &lt;em&gt;viveza&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero entonces también están los &lt;em&gt;tontos-de-todos-los-tontos&lt;/em&gt;, esos extraterrestres vitales o &lt;em&gt;degeneraciones&lt;/em&gt; del cómo se plantea la cosa, quienes quisieran hacer y realizar desde una dimensión a&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_k9DeEfKHvMk/SQDk6PFTEHI/AAAAAAAAAVc/cf2emG1Ms1c/s1600-h/769005.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5260456053901037682" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 168px; CURSOR: hand; HEIGHT: 217px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_k9DeEfKHvMk/SQDk6PFTEHI/AAAAAAAAAVc/cf2emG1Ms1c/s200/769005.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;jena a la apenas mencionada, pero inevitablemente dentro del circuito social donde impera la macolla. Esos son los peores, aunque si son susceptibles de producir beneficio, pasan de un tirón a ser los mejores: la utopía y la inocencia rindiendo frutos, ¡habrase visto! Hay incluso algunos de ellos quienes, dándose cuenta del hecho y sus circunstancias, son capaces de recurrir al método del aprovechamiento del otro sobre sí para simplemente poder hacer; sin embargo, estarán también quienes, a pesar de todo, decidirán por el no hacer desde dichas condiciones sino esencialmente desde las propias: pobres seres que acelerarán con dolor adicional e innecesario su extinción darwiniana. Ciertamente ha habido casos excepcionalísimos de &lt;em&gt;grandes-tontos&lt;/em&gt; que sí han podido hacer desde su tontería y que les ha ido extraña y paradójicamente bien, habiendo no obstante pasado por el &lt;em&gt;filo de la navaja&lt;/em&gt; del aprovechamiento por parte del sistema. ¡Vaya racimo de cruces!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A estas alturas del discurso y la palabra, debo confesar con humildad que tenía el propósito de derivar la inicial idea hacia la dificultad que para&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_k9DeEfKHvMk/SQDlr0L-I_I/AAAAAAAAAVk/xwNkhslgqb0/s1600-h/car0123.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5260456905674728434" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 194px; CURSOR: hand; HEIGHT: 226px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_k9DeEfKHvMk/SQDlr0L-I_I/AAAAAAAAAVk/xwNkhslgqb0/s200/car0123.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; algunos se nos presenta, a la hora de &lt;em&gt;negociar&lt;/em&gt; con disqueras (y resto de ese medio en general), teniendo en mano sólo canciones e intenciones que han salido del alma. Y además, plantear la necesidad que surge consecuencialmente de poder contar con la intervención de alguien (los llaman &lt;em&gt;managers&lt;/em&gt; o manejadores o representantes) que, respetando a la obra y al obrador, intermediase con la dignidad y el equilibro que uno esperaría tuviesen quienes no tienen el alma en juego (comercial), pero en quienes sí jugase un sentido humano al momento de relacionarse. Había también la intención de mostrar lo terrible y dolorosamente difícil que resulta no poder o saber conseguirlo. Pero las manos hablaron por sí solas y, la verdad sea dicha, no quise contradecir ese resultado porque tal vez, en el fondo, era eso lo que precisaba exponer en esta oportunidad, en el marasmo de estos días. Así ha quedado y así lo he dejado. Probablemente se trate de querer irle otorgando sentido a las decisiones que he ido tomando y a las acciones que he venido realizando, con el fin de atenuar los temblores que asaltan cuando pienso en tantas cosas para las cuales no sé si he estado o estoy preparado. Por aquello de la &lt;em&gt;supervivencia&lt;/em&gt; y quienes terminan siendo sus merecedores. A&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_k9DeEfKHvMk/SQDmNh0HpDI/AAAAAAAAAVs/U1uzHqeBX_4/s1600-h/car0076.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5260457484858401842" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 229px; CURSOR: hand; HEIGHT: 217px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_k9DeEfKHvMk/SQDmNh0HpDI/AAAAAAAAAVs/U1uzHqeBX_4/s200/car0076.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;unque viéndolo mejor, probablemente no haya habido mucho desfase entre lo hecho y lo pretendido, ya que usualmente muchas cosas se conectan a través de las esencias… En todo caso, aunque usted no sea un &lt;em&gt;manejador&lt;/em&gt;, permítame someter modestamente a su entendimiento una brevísima solicitud que entiendo en beneficio del alma colectiva: por favor no olvide tener la mirada de la consideración y la comprensión puestas en la ruta del tránsito de sus días. Creo que es un ejercicio de crecimiento. No sé si muchos o pocos, pero sí lo apreciaremos enormemente.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/343774495558915037-5547140679622493995?l=carlosjaeger.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://carlosjaeger.blogspot.com/2008/10/maneje-con-cuidado-seres-humanos-en-la.html</link><author>jaeger.carlos@gmail.com (Carlos Jaeger)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_k9DeEfKHvMk/SQDiIHvGR2I/AAAAAAAAAU8/7iDIPoVt0hs/s72-c/FA04041.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>6</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-343774495558915037.post-4279753590632287681</guid><pubDate>Sat, 06 Sep 2008 01:18:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-09-05T19:10:27.678-07:00</atom:updated><title>TIC-TAC (reconfirmación de la relatividad –en la percepción- del tiempo)</title><description>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_k9DeEfKHvMk/SMHcoTCea4I/AAAAAAAAAOk/2dOCCc64WQA/s1600-h/hg_sundial_c.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5242714026099501954" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 98px; CURSOR: hand; HEIGHT: 193px" height="152" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_k9DeEfKHvMk/SMHcoTCea4I/AAAAAAAAAOk/2dOCCc64WQA/s200/hg_sundial_c.jpg" width="78" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;Cuando a comienzos de febrero de 1992 entré en la oficina del Director General de aquella transnacional del disco, ciertamente fui recibido tan cortésmente co&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_k9DeEfKHvMk/SMHcGsjV4cI/AAAAAAAAAOc/6VOpiaXZC0U/s1600-h/u10617364.jpg"&gt;&lt;/a&gt;mo hacía tres años y pico atrás. Como intuía el valor del tiempo de una persona en semejante cargo, fui directamente al grano: extraje de mi portafolio, colocándolos sobre el escritorio, algunos ejemplares de un disco completamente terminado y que tenía por título &lt;em&gt;Poetas&lt;/em&gt;. Se trataba de la musicalización que había hecho de textos poéticos de autores venezolanos, cantados por este servidor con el acompañamiento de la banda de músicos conformada para tal fin, de nombre &lt;em&gt;So&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_k9DeEfKHvMk/SMHc3ZXNItI/AAAAAAAAAOs/p2Mj-jOwyfU/s1600-h/u10617364.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5242714285495100114" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 161px; CURSOR: hand; HEIGHT: 137px" height="136" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_k9DeEfKHvMk/SMHc3ZXNItI/AAAAAAAAAOs/p2Mj-jOwyfU/s200/u10617364.jpg" width="122" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;lamente Todos&lt;/em&gt;. Inmediatamente dije que sometía a la consideración de aquella disquera la edición, distribución y promoción de esa producción. El hombre quedó algunos segundos alternando su mirada entre los discos y mi persona, para luego, con una sonrisa tanto amplia como socarrona, preguntar así como si nada:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¿Por qué demoraste tanto?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Fue debido a la sensibilidad particular con que debía ser emprendido ese proyecto, cuya finalidad era la de querer reflejar y traducir su esencia vinculada con el hecho creativo: el poema, la música, los poetas, los músicos, y, en general, la poesía misma. Me pareció congruente que, así como en el proceso de musicalización había tenido muy en cuenta procurar &lt;em&gt;decir el poema&lt;/em&gt; (aunque inevitablemente d&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_k9DeEfKHvMk/SMHdNFMPBII/AAAAAAAAAO0/9bLAd5Kv0PE/s1600-h/bxp38604.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5242714658037499010" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 172px; CURSOR: hand; HEIGHT: 202px" height="170" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_k9DeEfKHvMk/SMHdNFMPBII/AAAAAAAAAO0/9bLAd5Kv0PE/s200/bxp38604.jpg" width="172" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;esde la percepción del musicalizador, pero de eso se trataba), los músicos que interviniesen en el proyecto tenían igualmente que participar creativamente de manera individual y colectiva en la elaboración de los arreglos y en la interpretación de los mismos. El gran requisito era sentir con el alma esas canciones (música y la letra por igual). Muchos fueron los intentos infructuosos de querer hallar ese perfil, porque estaba partiendo casi desde cero, y mis recursos económicos no eran los suficientes para enfrentar ese propósito de una forma &lt;em&gt;profesional&lt;/em&gt;, como suelen llamar eufemísticamente al &lt;em&gt;cuánto hay pa´eso&lt;/em&gt;. Lo único que podía ofrecer era, además de una experiencia creativa que prometía ser interesante, mi resolución de que el resultado final sería un disco y de que me las ingeniaría de alguna manera para conseguir decentes honorarios profesionales a quienes me acompañaran. Debí comprender la suspicacia con que varias veces fui tratado porque las personas quieren protegerse de los charlatanes sueltos por el mundo, los aprovechadores de oficio; pero por otro lado debo decir que, indudablemente, me topé con muchas incomprensiones injustificables. Pero, después de todo, la perseverancia y la buena fortuna hicieron posible la conform&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_k9DeEfKHvMk/SMHdjWyhBlI/AAAAAAAAAO8/jlwG9DrR3r8/s1600-h/SS47073.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5242715040718587474" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 163px; CURSOR: hand; HEIGHT: 195px" height="170" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_k9DeEfKHvMk/SMHdjWyhBlI/AAAAAAAAAO8/jlwG9DrR3r8/s200/SS47073.jpg" width="163" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;ación de una agrupación de músicos ganados favorablemente a la idea, que pusieron toda su dedicación, empeño y convicción en un proceso que además de artístico, fue afortunadamente colmado de mucha humanidad, por supuesto en nada exento de errores, imprecisiones y novatadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue porque se trató de un dedicarse artesanalmente a la elaboración conjunta de una propuesta que amalgamase la diversidad de tantos poemas como poetas, todo en un discurso musical homogéneo. Desde que empezamos a trabajar, fueron seis meses de sucesivos encuentros ideando los arreglos, y doce meses adicionales de ensayos en los que siempre debimos prestar particular atención a las posibilidades de tiempo de cada uno de nosotros, porque como era de esperar, cada quien debía ocuparse de atender su propia cotidianidad. Igualmente fue necesario (y trabajoso) conseguir un lugar para ensayar donde no tuviésemos &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_k9DeEfKHvMk/SMHdzkDiNeI/AAAAAAAAAPE/8uxo7XfwMiU/s1600-h/STU057.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5242715319157536226" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 183px; CURSOR: hand; HEIGHT: 193px" height="170" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_k9DeEfKHvMk/SMHdzkDiNeI/AAAAAAAAAPE/8uxo7XfwMiU/s200/STU057.jpg" width="183" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;que pagar alquiler ni molestásemos a nadie acústicamente. Todo eso se logró con mucha mística y gracias también a la solidaridad de personas que siempre estuvieron a la altura de la verdadera amistad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue porque, una vez que nos sentimos preparados, había que grabar. Costeé (ahí no me salvé) la realización de un &lt;em&gt;demo&lt;/em&gt; en el estudio de un conocido, el cual luego acompañé de un proyecto que presenté en un banco para que patrocinara los gastos de grabación discográfica de un trabajo musical que pretendía colaborar en la proyección de la poesía venezolana. La idea era hacer una edición de ese material que el banco conservaría para distribuirla privadamente a propósito de fechas navideñas que se aproximaban, dejándome en propiedad el &lt;em&gt;master&lt;/em&gt; y algunos ejemplares del disco. La propuesta fue inicialmente bien acogida aunque con algunas dudas sobre nuestra capacidad de llevarla a cabo, por lo que decidí producir por mi propia cuenta (aquí tampoco me salvé) un concierto en el Teatro Nacional que las despej&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_k9DeEfKHvMk/SMHeK80bI9I/AAAAAAAAAPM/tH-_sAtHCuY/s1600-h/V3047058.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5242715720942035922" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 166px; CURSOR: hand; HEIGHT: 182px" height="151" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_k9DeEfKHvMk/SMHeK80bI9I/AAAAAAAAAPM/tH-_sAtHCuY/s200/V3047058.jpg" width="121" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;ara. Para ese momento era todo o nada. Para fortuna nuestra, el concierto salió bien, fue favorablemente bien reseñado por los medios, y el banco aprobó el patrocinio. Ahora había que conseguir el estudio, el ingeniero de sonido, un encargado de la producción de campo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue porque grabación, mezcla y masterización demoraron dos meses. Las pautas fueron fijadas en horas de la noche debido a que, siendo yo el productor y director general, y debido a que trabajaba como abogado durante el día, era el espacio de tiempo con que contaba para tal fin. Comenzaban a las nueve de la noche y llegaron a extenderse hasta las cuatro de la mañana. De ahí salía a dormir unas tres horas para luego ir a mi trabajo diurno, del cual salía como a las siete de l&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_k9DeEfKHvMk/SMHeYdBDuKI/AAAAAAAAAPU/YKqfQ8LAr2U/s1600-h/ach0006.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5242715952923261090" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_k9DeEfKHvMk/SMHeYdBDuKI/AAAAAAAAAPU/YKqfQ8LAr2U/s200/ach0006.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;a noche, para ir otra vez al estudio. Ya en esa recta final se habían deteriorado, entre otras cosas y entre otras causas, una relación de pareja y mi salud. Pero quedaba por resolver la replicación de los discos, diseñar el arte gráfico y entregar lo acordado al banco patrocinante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Director General de aquella transnacional del disco me había hecho su pregunta. En el lapso de tiempo que medió entre su formulación y &lt;div&gt;mi respuesta, me representé explicarle acaso una apretada síntesis de lo que significó hacer ese disco. Pero intuyendo el valor del tiempo de una persona en &lt;/div&gt;&lt;div&gt;s&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5242717187812721970" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_k9DeEfKHvMk/SMHfgVVphTI/AAAAAAAAAPk/ocQMxvIyhlM/s200/pgi0374.jpg" border="0" /&gt;emejante cargo, la pertinencia en ese momento de una explicación así representada y el tono de su pregunta, sólo se me ocurrió responder desde una sonrisa semejante a la suya, así como si nada:&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_k9DeEfKHvMk/SMHezFKycyI/AAAAAAAAAPc/RzgiLnlYSns/s1600-h/pgi0374.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Fue para hacerme el interesante&lt;/em&gt;.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_k9DeEfKHvMk/SMHfgVVphTI/AAAAAAAAAPk/ocQMxvIyhlM/s1600-h/pgi0374.jpg"&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/343774495558915037-4279753590632287681?l=carlosjaeger.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://carlosjaeger.blogspot.com/2008/09/tic-tac-reconfirmacin-de-la-relatividad.html</link><author>jaeger.carlos@gmail.com (Carlos Jaeger)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_k9DeEfKHvMk/SMHcoTCea4I/AAAAAAAAAOk/2dOCCc64WQA/s72-c/hg_sundial_c.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-343774495558915037.post-7706060638002818314</guid><pubDate>Thu, 31 Jul 2008 22:26:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-07-31T15:57:40.070-07:00</atom:updated><title>Sentido de Vida</title><description>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SJI8uhGQGsI/AAAAAAAAANs/hWStvqWNqbw/s1600-h/bul0063.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5229308887186807490" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SJI8uhGQGsI/AAAAAAAAANs/hWStvqWNqbw/s200/bul0063.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;Sólo quería cantar unas canciones. Y no es poca cosa. Descubrir la vocación, tomar la guitarra como punto de partida para la expresión del canto, dedicarse a componer, decidir qué de lo creado verdaderamente expresa, y con lo escogido trabajar afanosamente para que su resultado quede expuesto de la mejor manera posible, para que por fin uno pueda atreverse a compartirlo con los demás. Se dice rápidamente, pero lleva lo suyo. Años. Cuando hubo llegado el momento de considerar elevar la propuesta más allá, porque se trataba de algo a lo que uno había decidido darle un sentido especial, una condición de ejercicio vital, justamente allí comenzó otra etapa en la cual fue posible sentir –padecer-&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SJI86oO5afI/AAAAAAAAAN0/zfxeJZ28JMI/s1600-h/u19348121.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5229309095260547570" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 160px; CURSOR: hand; HEIGHT: 189px" height="170" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SJI86oO5afI/AAAAAAAAAN0/zfxeJZ28JMI/s200/u19348121.jpg" width="160" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; inmediatamente lo empinado y escabroso que implicaba desarrollar el empeño, debido a una serie de variables que en muy poco dependían de la condición o del esfuerzo de quien debía hacerlo. Porque en esto, como en tantas cosas, no se trata solamente de poseer o no talento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo quería cantar unas canciones. Y sucedió por fin que un día me vi ante la encrucijada: dejar esa expresión únicamente en el desenvolvimiento de una esfera restringida a lo inmediato de mi entorno, o hacer además los intentos que se me ocurrieran necesarios para alcanzarla hasta má&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SJI9urCxegI/AAAAAAAAAN8/OEAToHhSIaI/s1600-h/gwil13915.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5229309989368199682" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 186px; CURSOR: hand; HEIGHT: 130px" height="130" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SJI9urCxegI/AAAAAAAAAN8/OEAToHhSIaI/s200/gwil13915.jpg" width="170" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;s allá. Creer sinceramente en lo que había ya realizado me inclinó por el camino amplio. Pero por dónde empezar a recorrerlo era lo difícil de decidir. Cuando hay que comenzar desde cero, y teniendo como propósito eso de esencialmente querer compartir unas canciones, como decir querer compartirse uno mismo con los demás pero desde el ser, sin cortapisas exteriores –menos aún las impuestas-, al camino como que comienzan a salirle espinas y silencios. Pero uno empieza a buscar y buscar y a seguir buscando siempre. Y uno empieza también a conseguir y a darse cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el principio no tuve que hacer grandes elucubraciones para percatarme de que había nacido para martillo, pero que del cielo no me caerían los clavos. El problema llegó a consistir en qu&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SJI-B7VIhfI/AAAAAAAAAOE/nBdO1rDEDyE/s1600-h/BUM002.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5229310320157689330" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 147px; CURSOR: hand; HEIGHT: 194px" height="194" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SJI-B7VIhfI/AAAAAAAAAOE/nBdO1rDEDyE/s200/BUM002.jpg" width="133" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;e para fabricar los clavos y escoger la madera para clavarlos, tendría que hacer una serie inmensa de actividades que en nada se parecían a componer y cantar canciones, y que requerían de una gran inversión de tiempo y energía, tanta como componer y cantar, pero que le sustraerían lo que necesitaban estas dos actividades que, a fin de cuentas, eran la esencia de todo lo demás. Contradicción, paradoja o lo que fuese, no quedaba otra alternativa que proceder en consecuencia, aunque tratando de balancear esos dos extremos de la incertidumbre. El silencio fue una hipótesis que no sería objeto de consideración como una elección consciente, por un lado; y por el otro, estaría dispuesto a realizar todo lo necesario, sí, pero sin querer pasar por encima de nadie, incluyéndome. En todo esto habría que incluir también lo de tener que ganarse el sustento: desde una perspectiva como la que estaba escogiendo, aquello&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SJI-235yoKI/AAAAAAAAAOM/UgNReKi3YVk/s1600-h/BUM060.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5229311229770768546" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 140px; CURSOR: hand; HEIGHT: 179px" height="155" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SJI-235yoKI/AAAAAAAAAOM/UgNReKi3YVk/s200/BUM060.jpg" width="133" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; habría de convertirse en un dolor de cabeza adicional que siempre ha sido persistente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supongo que hay que tener mucho de confianza, esperanza, inocencia y osadía para embarcarse así en tal empresa. Y si bien decidí cantar estas canciones preferiblemente donde sí quisieran escucharlas, también decidí hacerlo con la voz más entera y firme que pudiese conseguir, aún a pesar de la sombra acechante del silencio, mi gran contendor. No obstante fíjense por favor, antes y después de todo, sólo quería cantar unas canciones. Y las he ido cantando, sí; a golpes y porrazos, sí; con todas sus notas y todas sus pa&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SJI_GhUJKkI/AAAAAAAAAOU/_Ejen7LRdWE/s1600-h/u10554326.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5229311498585188930" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 159px; CURSOR: hand; HEIGHT: 235px" height="170" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SJI_GhUJKkI/AAAAAAAAAOU/_Ejen7LRdWE/s200/u10554326.jpg" width="105" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;labras, sí… y ciertamente de una manera que he creído bien parecida a mí esencia, compartiéndola sin más con quien ha querido acercarse con oídos frescos y humanos. En el contexto global eso es una fortuna y, en cierta medida, un éxito. Así entonces. Así, por lo menos, hasta hoy. Algunos me han dicho que eso define a la terquedad; otros, a lo inconveniente; más allá, a lo utópico. Podría responder a eso, en primera instancia, permutando con los términos perseverancia, necesario y posible; sin embargo, en definitiva, se trata de un sentido de vida. Nada más. Pero nada menos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/343774495558915037-7706060638002818314?l=carlosjaeger.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://carlosjaeger.blogspot.com/2008/07/sentido-de-vida.html</link><author>jaeger.carlos@gmail.com (Carlos Jaeger)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SJI8uhGQGsI/AAAAAAAAANs/hWStvqWNqbw/s72-c/bul0063.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-343774495558915037.post-9154040828712394216</guid><pubDate>Sat, 12 Jul 2008 20:18:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-07-12T13:37:58.008-07:00</atom:updated><title>Exposición de Motivos</title><description>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SHkSPTtnwJI/AAAAAAAAAM0/iPm5HYy-A5g/s1600-h/poes%C3%ADa+2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5222225297111761042" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 104px; CURSOR: hand; HEIGHT: 115px" height="170" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SHkSPTtnwJI/AAAAAAAAAM0/iPm5HYy-A5g/s200/poes%C3%ADa+2.jpg" width="110" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;Porque somos la palabra con la que pensamos y la palabra con la que decimos. Porque enunciar es un ejercicio maravilloso, fecundo, con el que bautizamos y rebautizamos el mundo; porque es también la forma por excelencia para entender y hacernos entender (o como mínimo, para hacer el intento). Porque cuando la palabra nos falta (más o menos) o le faltamos a la palabra (más o menos), perdemos en esa medida un atributo preciado de nuestra condición humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SHkScA9vR-I/AAAAAAAAAM8/jm9RAAKeEOQ/s1600-h/poes%C3%ADa+1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5222225515417389026" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 81px; CURSOR: hand; HEIGHT: 93px" height="136" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SHkScA9vR-I/AAAAAAAAAM8/jm9RAAKeEOQ/s200/poes%C3%ADa+1.jpg" width="109" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;que gusto de la palabra. Porque celebro su ser como hecho de vida, aunque sé que me faltará vida para conocer y adentrarme por toda su madeja; en todo caso, porque procuro con cada día hacerle un espacio nuevo, otro giro en mi alma que signifique un próximo descubrimiento, un enlace más, que acaso sea el atrevimiento de querer inmiscuirme todo lo que pueda en la percepción de este tránsito que, por un escasísimo tiempo de existencia, nos es dado realizar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque somos el intento. Porque hay veces en que no alcanzamos a la palabr&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SHkSyuUFg_I/AAAAAAAAANE/HjActoyhKSE/s1600-h/wco_002.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5222225905547838450" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 86px; CURSOR: hand; HEIGHT: 108px" height="170" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SHkSyuUFg_I/AAAAAAAAANE/HjActoyhKSE/s200/wco_002.jpg" width="101" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;a; como hay otras en que ella, simplemente, no basta. Porque entonces nos quedan el recogimiento y la humildad del silencio ante lo asombroso y a veces terrible de lo innombrable. Porque acaso sea por esta ocurrencia que el ser humano inventó el poema: para tener aunque sea una manera de pretender la generación de algún vaso comunicante con la poesía. Para tratar de asirla, sentirla, serla… Y para tratar de compartirla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Po&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SHkTIJmgo1I/AAAAAAAAANM/ubMpCVT3VmY/s1600-h/palabra+c.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5222226273650123602" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 87px; CURSOR: hand; HEIGHT: 85px" height="122" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SHkTIJmgo1I/AAAAAAAAANM/ubMpCVT3VmY/s200/palabra+c.jpg" width="131" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;rque este vehículo, capaz de contener emociones expuestas de la mano con la intención y que llamamos poema, es un muy amplio depositario de nuestro ser. Porque también se manifiesta de vastas formas. Porque entiendo al poema desde una perspectiva casi infinita -como pudiese ser imaginada la infinitud de la creatividad- aunque me refiera sólo por este instante al poema expuesto en la palabra dicha a viva voz, escrita o cantada.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SHkTfs1xpYI/AAAAAAAAANU/F-4vI9y7SP0/s1600-h/COM044.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5222226678246385026" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 96px; CURSOR: hand; HEIGHT: 94px" height="107" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SHkTfs1xpYI/AAAAAAAAANU/F-4vI9y7SP0/s200/COM044.jpg" width="170" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Porque me fui construyendo primero como ser, luego como artista, gracias a la palabra dicha y cantada de tantos buenos escritores y trovadores, a cuyo trabajo tuve la fortuna de acceder y que, pretendiéndolo o no, sembraron una semilla por la que no tendré vida suficiente para dar mi agradecimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SHkT7KJAUaI/AAAAAAAAANc/kOuhxe-MY-A/s1600-h/hwe_014.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5222227149968134562" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 84px; CURSOR: hand; HEIGHT: 87px" height="130" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SHkT7KJAUaI/AAAAAAAAANc/kOuhxe-MY-A/s200/hwe_014.jpg" width="108" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;orque al lado de las propias canciones con las que empecé a ejercerme como trovador, me vi -al cabo del tiempo y el resultado- descubriendo musicalidades en ciertos poemas de otros que decían la vida de una manera que, en mi interior, se volvían sin más canciones que necesitaba cantar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por esas razones que pudieran parecer esbozos, y otras semejantes para cuya exposición me faltan justamente las palabras, fue que a la hora de representarme la realización de un primer disco, tomé la decisión de hacerlo con las musicalizaciones q&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SHkUJToBZ7I/AAAAAAAAANk/2usdqYIIO_8/s1600-h/WDC_071.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5222227393032316850" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 131px; CURSOR: hand; HEIGHT: 104px" height="104" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SHkUJToBZ7I/AAAAAAAAANk/2usdqYIIO_8/s200/WDC_071.jpg" width="170" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;ue había realizado de textos poéticos de autores venezolanos. Sabía lo que me esperaba como consecuencia de esa decisión, habida cuenta las experiencias anteriores. Para algo tenían que servir el darme cuenta; el &lt;em&gt;empeño-casi-terquedad&lt;/em&gt;; el sentido de importancia que otorgué al qué hacer y al cómo; y, por qué no, la juventud. Con lo anterior, tenía entonces las canciones y un título para el álbum: “Poetas”. Faltaba todo lo demás.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/343774495558915037-9154040828712394216?l=carlosjaeger.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://carlosjaeger.blogspot.com/2008/07/exposicin-de-motivos.html</link><author>jaeger.carlos@gmail.com (Carlos Jaeger)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SHkSPTtnwJI/AAAAAAAAAM0/iPm5HYy-A5g/s72-c/poes%C3%ADa+2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-343774495558915037.post-7171750795742543479</guid><pubDate>Sat, 14 Jun 2008 02:58:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-06-13T20:06:56.148-07:00</atom:updated><title>A Quien Pueda Interesar...</title><description>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SFM0YZjx_KI/AAAAAAAAAMs/jwkm-1g_-3E/s1600-h/vacaciones.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5211566787580263586" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 230px; CURSOR: hand; HEIGHT: 232px; TEXT-ALIGN: center" height="198" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SFM0YZjx_KI/AAAAAAAAAMs/jwkm-1g_-3E/s200/vacaciones.jpg" width="112" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SFM0PIHTPOI/AAAAAAAAAMk/wydzpwx3K4Q/s1600-h/vacaciones.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Unas muy hermosas vacaciones tocaron a la puerta de mi casa con una propuesta realmente imposible de rechazar...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta dentro de aproximadamente tres semanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin otro particular por los momentos, me despido de ustedes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atentamente,&lt;br /&gt;Carlos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/343774495558915037-7171750795742543479?l=carlosjaeger.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://carlosjaeger.blogspot.com/2008/06/quien-pueda-interesar.html</link><author>jaeger.carlos@gmail.com (Carlos Jaeger)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SFM0YZjx_KI/AAAAAAAAAMs/jwkm-1g_-3E/s72-c/vacaciones.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-343774495558915037.post-9202829896855230967</guid><pubDate>Thu, 05 Jun 2008 18:55:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-06-05T13:31:50.099-07:00</atom:updated><title>...con el canto más ardiente.</title><description>&lt;div&gt;Lo primero que me llamó la atención al ir llegando a la ciudad de México fue su enor&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SEg-_Kmrd1I/AAAAAAAAALA/qPqcU-LcerY/s1600-h/695011.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5208482223953246034" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 131px; CURSOR: hand; HEIGHT: 167px" height="170" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SEg-_Kmrd1I/AAAAAAAAALA/qPqcU-LcerY/s200/695011.jpg" width="156" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;me extensión. Cuando el piloto del avión nos indicó que estábamos entrando al perímetro de su área, me asomé por la ventanilla y me quedé viendo. El tiempo pasaba que pasaba; abajo, más y más ciudad. Asombroso. Lo segundo que noté al salir del aeropuerto -de ahí en lo sucesivo- fue un olor a kerosén en su aire. Supe entonces que, siendo una de las ciudades más pobladas del mundo, posee una atmósfera contaminada por emanaciones de combustibles de automóviles. Eso empezó a preocuparme por aquello de la irritación en&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SEhBl7jgY8I/AAAAAAAAALM/GWAOE6UiyrM/s1600-h/u29519902.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5208485088951559106" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 124px; CURSOR: hand; HEIGHT: 108px" height="144" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SEhBl7jgY8I/AAAAAAAAALM/GWAOE6UiyrM/s200/u29519902.jpg" width="124" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; la voz, aunque luego me tranquilicé al darme cuenta de que podía acostumbrarme. Es que mi visita era con fines artísticos: iba a participar en el marco del &lt;strong&gt;Gran Festival Internacional de Ciudad De México,&lt;/strong&gt; en su versión del año 1989. Lo tercero que percibí se vincula con su gente, su modo de ser y de expresarse: llamativamente amable y parsimoniosa. Con lo último tendría algún pequeño problema porque, en términos relativos, yo me expresaba –trópico de por medio- con una prisa ajena a ellos, la cual por mi inadaptación llegó a dejarme en ciertos casos ligeramente desesperado, pero no más que eso. Lo cuarto, en esta no extensiva enumeración, fue la imponente belleza de los lugares que visité. Es gratificante admirar esa otredad que se ofrece al visitante extranjero, y me parece que es así en la generalidad de los casos cuando podemos visitar lugares distintos a los de nuestra procedencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero de todo lo anterior, hubo algo que jamás se me borraría ni de la memor&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SEhCoWl_ImI/AAAAAAAAALU/ZnhxXYySIAk/s1600-h/ardiente+8.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5208486230081086050" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 113px; CURSOR: hand; HEIGHT: 115px" height="170" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SEhCoWl_ImI/AAAAAAAAALU/ZnhxXYySIAk/s200/ardiente+8.jpg" width="132" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;ia ni de la boca: el gusto que en esa tierra tienen por el &lt;em&gt;picante&lt;/em&gt;. Yo llegué a rogar en los lugares donde nos llevaban a comer que a mi pedido no le pusieran, &lt;em&gt;ni tantito así&lt;/em&gt;, de picante; insistía vehementemente de todas las maneras posibles, pero nada: lo que me juraban que no tenía picante, me picaba. Llegué a ver individuos que comían ejemplares enteros de picante jalapeño así como yo podría comerme una ración de fresas, lo cual me producía tremenda &lt;em&gt;dentera&lt;/em&gt;. Ese fue para mí el único gran inconveniente con el que no pude lidiar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Emp&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SEhDuUxBerI/AAAAAAAAALc/qgdd_FVjAvg/s1600-h/Actrfgt.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5208487432181349042" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 58px; CURSOR: hand; HEIGHT: 161px" height="138" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SEhDuUxBerI/AAAAAAAAALc/qgdd_FVjAvg/s200/Actrfgt.jpg" width="53" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;ezaron las presentaciones del itinerario. La organización resultó ser impecablemente detallista. Personalmente lo agradecía con mucha consideración pues era la primera vez que salía fuera de Venezuela para esos menesteres, y tener que ocuparme exclusivamente de &lt;em&gt;cantar&lt;/em&gt; &lt;em&gt;lo mejor posible&lt;/em&gt; atenuaba en algo al manojo de nervios en que suelo convertirme cuando de actuaciones públicas se trata. Es algo que me ha dado rabia conmigo mismo, pero que con los años he tenido que aceptar más o menos pacíficamente como una indeseable característica con la que debo convivir. Estaba muy contento en todo caso, debido a que ocasiones como un encuentro internacional son proclives para generar lazos con personas de muchos lugares que hacen creativamente cosas semejantes, lo cual suele redundar en crecimientos artísticos y humanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese estado de cosas, surgió el ofrecimiento de que fuese a cantar en una actividad fuera de la agenda oficial del festival. Sería al día siguiente a las 10:00 am en una plaza pública, y en&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SEhEVHjqvJI/AAAAAAAAALk/0mSu6KMO9_I/s1600-h/753064.jpg"&gt;&lt;/a&gt; tarima estaríamos dos agrupaciones y este servidor acompañado con su guitarra. &lt;a href="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SEhEzm04msI/AAAAAAAAALs/e9WRE4MvINg/s1600-h/1574R-019123.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5208488622440356546" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 119px; CURSOR: hand; HEIGHT: 123px" height="170" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SEhEzm04msI/AAAAAAAAALs/e9WRE4MvINg/s200/1574R-019123.jpg" width="147" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Acepté enseguida por la emoción del momento, haciendo caso omiso al hecho de que mi voz por las mañanas es un desastre, y así como hasta las dos de la tarde cuando empieza a aclararse. Pero bueno, al día siguiente tuve que levantarme a las cuatro de la madrugada –todo un crimen para mí- previendo lo de la voz y porque, de todas maneras, cruzar la parte de la ciudad hasta el destino demoraría &lt;em&gt;dos horas y media&lt;/em&gt; por causa del congestionamiento vehicular. Ya en el sitio, no obstante la temprana hora, tarima y sonido estaban a punto; incluso había un espacio muy bien acondicionado como camerino. Ver para creer. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Hora de la prueba de sonido. Es usual que los participantes hagan dicha prueba en orden inverso al de la presentación, para que cuando el acto arranque, el que vaya a comenzar lo haga dir&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SEhFaxGH-VI/AAAAAAAAAL0/E4LvmhSAjBU/s1600-h/Argue_C.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5208489295211919698" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 185px; CURSOR: hand; HEIGHT: 77px" height="77" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SEhFaxGH-VI/AAAAAAAAAL0/E4LvmhSAjBU/s200/Argue_C.jpg" width="170" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;ectamente sin mayores arreglos. Sin embargo, para sorpresa de todos los demás, una de las agrupaciones insistía sin mayores razones en hacer su prueba en último lugar, siendo que según la pauta yo abriría el recital. El organizador discutía, las bandas discutían, el sonidista discutía. Yo permanecía callado porque, acostumbrado por lo general y a mi pesar a salir sin prueba de ningún tipo, ya me daba igual. La cuestión quedó en la simple anécdota, hicimos cada quien su prueba (la banda aquella se salió con la suya), y todo quedó dispuesto cuarenta minutos antes de la hora fijada en la convocatoria. Perfecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de hacer calentamiento de voz y guitarra, decidí dar un cortís&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SEhGGTSyFZI/AAAAAAAAAL8/q2hX4ddSU5E/s1600-h/u16948059.jpg"&gt;&lt;/a&gt;imo paseo por la amplia plaza para despejarme la cabeza. Imperdonable error. No es para n&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SEhG043HeyI/AAAAAAAAAME/RQMRCdKxwLA/s1600-h/CB065080.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5208490843484683042" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SEhG043HeyI/AAAAAAAAAME/RQMRCdKxwLA/s200/CB065080.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;ada recomendable ausentarse de los lados del escenario justo antes de un acto porque entonces &lt;em&gt;Murphy&lt;/em&gt; puede hacer de las suyas. Con un día tan radiante, entre la gente que ya se había aglomerado, divisé a lo lejos un carromato lleno de frutas al que me acerqué. Esa estampa era digna de una postal. Frutas enormes, variadas, de color intenso, realmente apetitosas. Por eso no me contuve y le dije a la anciana mujer que atendía &lt;em&gt;señora, por favor, deme una ración de ese maravilloso mango que tiene ahí&lt;/em&gt;. Yo, absorto como estaba con el ambiente de la plaza, de pronto me vi con un plato de mango entre las manos y un tenedor. La boca se me hacía agua…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agua era lo que iba a necesitar. Lo primero que sentí al introducir el primer bocado fue un ter&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SEhHalrNJOI/AAAAAAAAAMM/JgB2V3gUPxs/s1600-h/FOP027.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5208491491169477858" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 100px; CURSOR: hand; HEIGHT: 96px" height="137" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SEhHalrNJOI/AAAAAAAAAMM/JgB2V3gUPxs/s200/FOP027.jpg" width="107" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;rible desconcierto. Hablo de centésimas de segundos. Inmediatamente fue creer que había comenzado a masticar la &lt;em&gt;suave&lt;/em&gt; lava de un volcán. Al momento en que mis ojos empezaron a segregar inmensos lagrimones, fue cuando reparé en que aquel mango estaba &lt;em&gt;inundado&lt;/em&gt; del picante más arrecho que jamás hubiera probado en mi vida. Antes de dejar caer el plato al suelo, apenas pude reclamar a la mujer: &lt;em&gt;¡Señora, cómo se le ocurre ponerle picante al mango!&lt;/em&gt; Y antes de pegar una desesperada carrera, apenas pude escuchar la respuesta: &lt;em&gt;¡Pos por qué no me dijo que no le pusiera!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Preguntando como loco por algún expendio de bebidas, parecía un camión d&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SEhInU5MjzI/AAAAAAAAAMU/4n6l9EHg8ew/s1600-h/ardiente+6.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5208492809514684210" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 99px; CURSOR: hand; HEIGHT: 106px" height="170" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SEhInU5MjzI/AAAAAAAAAMU/4n6l9EHg8ew/s200/ardiente+6.jpg" width="123" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;e bomberos pero con el incendio encima. Hallado el lugar, pedí para tragarme de un jalón un litro de agua y otro de leche (no me pregunten por qué leche, fue impulsivo). La quemazón disminuyó únicamente para hacerse tolerable con mucha fuerza de voluntad. Para colmo, mientras pagaba la bebida, un niño entró al local pidiendo q&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SEhJFuy4kII/AAAAAAAAAMc/X90M5mr9ir4/s1600-h/coraz%C3%B3n+3.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5208493331863605378" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SEhJFuy4kII/AAAAAAAAAMc/X90M5mr9ir4/s200/coraz%C3%B3n+3.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;ue le vendieran una de las &lt;em&gt;chupetas con chile&lt;/em&gt; que exhibían en el mostrador. ¡Auxilio! Con la impresión de que mi actuación sería recordada por lo que tiempo después hubiese sido una versión masculina de los labios de&lt;em&gt; Angelina Jolie&lt;/em&gt;, así como sabiendo que tendría que hacer de tripas corazón, tuve que ir con paso apurado a la tarima con el tiempo justo para escuchar al organizador diciendo: &lt;em&gt;¡En cinco minutos el venezolano a escena para cantar!&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/343774495558915037-9202829896855230967?l=carlosjaeger.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://carlosjaeger.blogspot.com/2008/06/con-el-canto-ms-ardiente.html</link><author>jaeger.carlos@gmail.com (Carlos Jaeger)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SEg-_Kmrd1I/AAAAAAAAALA/qPqcU-LcerY/s72-c/695011.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-343774495558915037.post-3352392916630113327</guid><pubDate>Fri, 30 May 2008 06:13:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-05-30T15:52:54.387-07:00</atom:updated><title>Breve Carrera Comercial (o "quién ha visto un negro como yo")</title><description>&lt;em&gt;Tú estás loco, Claudio; el tipo de canción que yo hago no tiene nada que buscar ahí&lt;/em&gt;. &lt;a href="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SD-eCIR-HOI/AAAAAAAAAJg/A7wqwzPlm6k/s1600-h/Folksing.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5206053453683367138" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SD-eCIR-HOI/AAAAAAAAAJg/A7wqwzPlm6k/s200/Folksing.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Pero Claudio, con verborrea llena de mucha convicción, fue tercamente insistente: que me dejara de pendejadas, que no tenía nada qué perder y sí mucho que ganar, que hasta cuándo iba a seguir yo con esa actitud &lt;em&gt;floripondia&lt;/em&gt; de una canción que no pensaba en lo comercial, que había que hacer concesiones y dejar de ser un pela bolas prejuiciado. Aún sabiendo que su intención de ayudarme era sincera, continué tratando de contarle fallidas experiencias anteriores y de mi impresión de que la gente que maneja esos circuitos suele no querer n&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SD-eboR-HPI/AAAAAAAAAJo/I9IQkBtNotA/s1600-h/CRE_18C.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5206053891770031346" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 129px; CURSOR: hand; HEIGHT: 134px" height="170" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SD-eboR-HPI/AAAAAAAAAJo/I9IQkBtNotA/s200/CRE_18C.jpg" width="135" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;ada con propuestas como la mía, agregándole que mi propósito no era hacer apología del &lt;em&gt;pelabolismo floripondiano&lt;/em&gt; o desvalorizar el dinero habido en buena lid. Pero ya sabía que él no deseaba escuchar ese tipo de razones. Muy inteligentemente remató con aquello de que si no lo probaba cómo podría realmente decir que no había valido la pena. No había terminado de aceptar –con desgano- cuando me informó que la recepción de grabaciones de canciones terminaba al día siguiente. ¡Qué bolas, yo no tengo grabaciones hechas! Pues ponte las pilas de una vez. Y colgó el teléfono.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con un plazo tan perentorio y sin posibilidades de hacer algo mejor, aunque fuese por org&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SD-e-oR-HQI/AAAAAAAAAJw/eWlpveac3RE/s1600-h/ICN_083C.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5206054493065452802" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SD-e-oR-HQI/AAAAAAAAAJw/eWlpveac3RE/s200/ICN_083C.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;ullo propio, tuve que recurrir al grabador portátil con micrófono incorporado, colocarle el &lt;em&gt;cassette&lt;/em&gt;, tomar la guitarra, presionar simultáneamente &lt;em&gt;play + rec&lt;/em&gt;, y ponerme a cantar una canción del desamor de pareja que alguna vez había compuesto. La tercera toma me pareció decente, así que hice un paquete colocándole los datos de identificación y ubicación, para enseguida dirigirme a la planta de televisión del canal 8 con el objeto de inscribirme en un concurso abierto, donde sería escogido (entre los finalistas y por votación de un jurado calificador) nada menos que el representante venezolano para El Festival OTI de la Canción 1988.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salí de e&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SD-fxoR-HRI/AAAAAAAAAJ4/Wa-m2p662zo/s1600-h/MED_149C.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5206055369238781202" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 95px; CURSOR: hand; HEIGHT: 98px" height="116" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SD-fxoR-HRI/AAAAAAAAAJ4/Wa-m2p662zo/s200/MED_149C.jpg" width="135" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;sa oficina destornillado de risa porque, con una presentación tan precaria, daba por sentado que ni me llamarían por teléfono para darme el resultado. Pero sí me llamaron. Una voz de mujer muy neutra me comunicó por teléfono que, entre trescientos y pico de aspirantes, habíamos sido seleccionados doce para la &lt;a href="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SD-gfYR-HSI/AAAAAAAAAKA/Tx28aKbJ-Rk/s1600-h/Out_Cold.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5206056155217796386" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 112px; CURSOR: hand; HEIGHT: 77px" height="111" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SD-gfYR-HSI/AAAAAAAAAKA/Tx28aKbJ-Rk/s200/Out_Cold.jpg" width="112" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;final que se realizaría en la Sala Mata de Coco, en ceremonia transmitida en vivo y directo a todo el país por la emisora de televisión. &lt;em&gt;Y muy importante: en &lt;strong&gt;tres días&lt;/strong&gt; debe consignar el arreglo original para orquesta y el nombre del director que lo acompañará en su interpretación, buenas tardes&lt;/em&gt;. Y colgó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En &lt;a href="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SD-g2oR-HTI/AAAAAAAAAKI/NdcbO-FeSGE/s1600-h/AA039938.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5206056554649754930" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 96px; CURSOR: hand; HEIGHT: 115px" height="170" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SD-g2oR-HTI/AAAAAAAAAKI/NdcbO-FeSGE/s200/AA039938.jpg" width="84" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;sus marcas, listos… ¡Partida! Arranqué como lo haría mucho después la protagonista de &lt;em&gt;Lola, corre, Lola&lt;/em&gt;. Mi primera y principal parada fue en la casa de un ser humano espléndido llamado Miguel Delgado Estévez, quien se cayó de culo cuando supo lo que esperaba de él, de mis nulas posibilidades económicas y de cuál canción se trataba. Una vez recuperado terminó por aceptar, pero&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SD-kp4R-HYI/AAAAAAAAAKw/uQttsW5QFKg/s1600-h/Music.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5206060733652934018" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 123px; CURSOR: hand; HEIGHT: 111px" height="170" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SD-kp4R-HYI/AAAAAAAAAKw/uQttsW5QFKg/s200/Music.jpg" width="123" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; eso sí, ya que vamos a jugar a la &lt;em&gt;canción comercial&lt;/em&gt;, y siendo la tuya muy &lt;em&gt;trovosa&lt;/em&gt;, el arreglo que haré va &lt;a href="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SD-h_YR-HUI/AAAAAAAAAKQ/FT9b3GbfhjU/s1600-h/Orchstra.jpg"&gt;&lt;/a&gt;a ser el del propio tema OTI. (Pasaría dos noches casi sin dormir para tenerlo a tiempo). Seguidamente mi amiga Jessica me aconsejó un buen vestuario, para lo cual ofreció confeccionarme gratuitamente una chaqueta de cuero &lt;em&gt;que estuviese a la moda&lt;/em&gt;. Y mi novia para entonces agregó que, por lo tanto, harían falta camisa y pantalón adecuados, por lo que me acompañó a escogerlos. Por otro lado, mi amigo Luis Carlos colocó el ya terminado arreglo de la canción en un secuenciador y me lo grabó en una cinta para que pudiera ensayar, sin cobrarme un medio. Me costó reconocer mi propia canción en esa versión &lt;em&gt;OTI&lt;/em&gt;. A esas alturas de la carrera constantemente rondaba por mi cabeza la pregunta de qué carajos estaba haciendo. Pero había aceptado el &lt;em&gt;desafío&lt;/em&gt; y por fin decidí llevarlo a cabo &lt;em&gt;con todas las de esa Ley&lt;/em&gt;; es decir, el más puro barranco. Habiendo visto por la televisión a tantos cantantes comerciales, decidí seguir una especie de patrón de interpretación, s&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SD-ihIR-HVI/AAAAAAAAAKY/upb7Dwr_Akc/s1600-h/SKT_003C.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5206058384305823058" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 125px; CURSOR: hand; HEIGHT: 270px" height="127" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SD-ihIR-HVI/AAAAAAAAAKY/upb7Dwr_Akc/s200/SKT_003C.jpg" width="90" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;obre todo con lo relativo a los gestos corporales que son auténticos clichés, y con todo eso armé una especie de &lt;em&gt;rutina&lt;/em&gt; que aprendí de memoria para ejecutarla exacta el día del festival, con apenas un solo ensayo con orquesta de por medio, una prueba de sonido de quince minutos por participante y toda la parafernalia promocional previa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final del evento, el jurado dio su veredicto mencionando un nombre que no era el mío. Para ese momento me encontraba tranquilo y recibí el resultado con el alivio de que toda esa experiencia, con la parte de vértigo extraño que había tenido, hubiese al fin terminado. Sinceramente, en el fondo me incomodaba la posibilidad de extender todo aquel andamio hasta un nivel internacional, y hubiese sido cruel para conmigo, mis percepciones e ideales, que justamente de esa manera fuese cómo mi qué hacer en el canto tuviese posibilidad de alguna trascendencia. Así ni tendría sentido ni me &lt;a href="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SD-jToR-HWI/AAAAAAAAAKg/iCOaIEStxYE/s1600-h/sca0020.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5206059251889216866" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 126px; CURSOR: hand; HEIGHT: 112px" height="170" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SD-jToR-HWI/AAAAAAAAAKg/iCOaIEStxYE/s200/sca0020.jpg" width="141" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;serviría. Y ante aquello, en ausencia de otra alternativa, prefiero el anonimato y la escasez. Pero fuera del vértigo, debo rescatar de este episodio dos cosas: una, la importancia que para mí representó la solidaridad de las personas que pusieron su esfuerzo y buena voluntad para ayudarme tan humanamente; otra, que estando en el camerino luego de la presentación, vino uno de los organizadores con una tarjeta del Director General de una transnacional discográfica, con indicación de que lo contactara. Me la entregó diciéndome: &lt;em&gt;No habrás ganado, pero estás lleván&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SD-kD4R-HXI/AAAAAAAAAKo/i08TuUdQFKw/s1600-h/u14196673.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5206060080817905010" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 123px; CURSOR: hand; HEIGHT: 76px" height="108" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SD-kD4R-HXI/AAAAAAAAAKo/i08TuUdQFKw/s200/u14196673.jpg" width="156" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;dote el "premio"&lt;/em&gt;. Vamos a ver, le contesté. Y efectivamente fui, pero cuando los ejecutivos encargados escucharon mis canciones, salieron a con el rosario de &lt;em&gt;¿no tendrás algo más comercial?&lt;/em&gt; Pensando en la conversación que había tenido con Claudio, en toda esta anécdota y en mí, simplemente declaré la verdad: que no. Me acompañaron muy gentilmente hasta la salida, aunque antes pasé rápidamente por la oficina del Director Gerente y le pregunté a boca de jarro: &lt;em&gt;Si algún día me presentara aquí con un disco mío hecho a mi manera, totalmente terminado y de aceptable calidad, ¿ustedes lo admitirían?&lt;/em&gt; Como por veinte segundos mantuvimos la mirada fija el uno en el otro, y al final me expresó con palabras que sonaron francas: &lt;em&gt;está bien, sí&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habrían de pasar tres años con dos meses y otro lote de &lt;em&gt;carreras &lt;/em&gt;(y&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SD-lIYR-HZI/AAAAAAAAAK4/bAe8o8BPlRM/s1600-h/auryn-orange.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5206061257638944146" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 101px; CURSOR: hand; HEIGHT: 92px" height="150" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SD-lIYR-HZI/AAAAAAAAAK4/bAe8o8BPlRM/s200/auryn-orange.jpg" width="132" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;a no estrictamente comerciales), para que pudiera presentarme una buena mañana en la oficina de aquel sorprendido hombre con un disco bajo el brazo. Pero como si se tratara de un cuento interminable, diremos con Michael Ende que &lt;em&gt;esa es otra historia y deberá ser contada en otra ocasión&lt;/em&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/343774495558915037-3352392916630113327?l=carlosjaeger.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://carlosjaeger.blogspot.com/2008/05/breve-carrera-comercial-o-quin-ha-visto.html</link><author>jaeger.carlos@gmail.com (Carlos Jaeger)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SD-eCIR-HOI/AAAAAAAAAJg/A7wqwzPlm6k/s72-c/Folksing.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-343774495558915037.post-6361661621317909060</guid><pubDate>Thu, 22 May 2008 20:17:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-05-22T19:43:26.723-07:00</atom:updated><title>Asuntos del Oficio</title><description>Hace ya muchísimos años leí, en una entrevista a un famoso músico, q&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SDXW4IR-HCI/AAAAAAAAAIA/ZSlAl01fAuU/s1600-h/jl_041406_1587.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5203301204280351778" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 150px; CURSOR: hand; HEIGHT: 190px" height="170" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SDXW4IR-HCI/AAAAAAAAAIA/ZSlAl01fAuU/s200/jl_041406_1587.jpg" width="144" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;ue había que ensayar 150% para esperar rendir cuando mucho un 80% al momento de ofrecer un concierto. Y es que suele ser así, porque juegan un sinfín de imponderables que podrían fastidiarnos la paciencia en el momento más inoportuno. Hay que prepararse lo mejor posible no sólo para la interpretación en sí, sino también para tratar de incorporar el eventual error en la dinámica de la actuación, con el objeto de hacerlo parecer imperceptible, minimizarlo, que pase por debajo de la mesa como si no hubiese ocurrido. Es igualmente útil tener en cuenta que, siendo humanos, ciertos deslices no llegarán a tener trascendencia alguna o serán considerados normales. Ha pasado que los asistentes, ante un acontecimiento semejante, sienten generosa comprensión y muestran su solidaridad con un cálido aplauso; pero otras veces ocurre todo lo contrario y, a quien tiene que padecerlo, suele entonces sobrevenirle una suerte de hecatombe del alma. Hay situaciones que pueden generarnos auténtico horror al momento de una presenta&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SDXXGoR-HDI/AAAAAAAAAII/3kyHZOMML8s/s1600-h/u11184871.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5203301453388454962" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" height="102" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SDXXGoR-HDI/AAAAAAAAAII/3kyHZOMML8s/s200/u11184871.jpg" width="170" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;ción, como por ejemplo que a un guitarrista le dé un calambre en la mano, o a un cantante le dé un acceso de tos, hipo o estornudo. No hay nada más maluco que en medio de un recital sobrevenga la imperiosa necesidad de ir al excusado… ¿Y qué hace uno? ¿Decir simplemente &lt;em&gt;con permiso, estimado público, en seguida regreso porque no me aguanto&lt;/em&gt;? ¡Qué barbaridad! A su manera, cada quien tomará sus previsiones como mejor sepa o pueda, pero cuando no resulte suficiente, tratará de hacer su mejor &lt;em&gt;verónica&lt;/em&gt;; y si aun así no es suficiente, tendrá que aprender que vivir con lo sucedido e incorporarlo al anecdotario de bochornos. Así de sencillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre 1986 y 1989, como cantante y guitarrista, formé parte de &lt;em&gt;AEDOS-Colectivo de Canto Popular&lt;/em&gt;. La labor de esa agrupación me cautivó desde el inicio: hacer fieles versiones al castellano de canciones de autores no hispanohablantes, con la finalidad de difundir su obra llena de sensibilidad e, incluso, compromiso social. Dirigidos por Pantelis Palamidis, montamos espectáculos con repertorio de creadores griegos, italianos, catalanes, franceses, portugueses, brasileños, irlandeses, ingleses y estadounidenses, que llevamos por diversos escenarios tanto de Caracas como del interior del país. De hecho, hoy en día aún conservo dentro de mi r&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SDXXy4R-HEI/AAAAAAAAAIQ/lamYeRKkrlA/s1600-h/AEDOS.JPG"&gt;&lt;/a&gt;epertorio la versión que hice de una canción del trovador italiano Fabrizio de André, titulada Boca de &lt;a href="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SDXY44R-HFI/AAAAAAAAAIY/bk9ll6IavE0/s1600-h/AEDOS.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5203303416188509266" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 255px; CURSOR: hand; HEIGHT: 149px" height="129" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SDXY44R-HFI/AAAAAAAAAIY/bk9ll6IavE0/s200/AEDOS.JPG" width="200" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Rosa, porque se trata de una canción que me hubiese gustado crear, y para rememorar esa experiencia feliz en mi vida musical.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de esos conciertos fue en la ciudad de Valencia. Si recuerdo bien, la agrupación fue invitada a un acto organizado por representantes de la Comunidad Europea en Venezuela, dispuesto en una plaza pública. Aquello estaba lleno de gente. Había caído la noche cuando llegó nuestro turno de subir a la tarima y, al cabo, ya estábamos sonando lo mismo que disfrutando de nuestra intervención. ¡Qué sabroso es cuando estás mostrando algo por lo que has trabajado y te das cuenta de que va saliendo a las mil maravillas! Ya cercanos al final, muy lleno de esa emoción, me sentía especialmente inspirado mientras cantaba. Solté la frase previa al solo de saxofón que, en un &lt;em&gt;crescendo&lt;/em&gt; con la banda, por fin me dejó servida la mesa para la apoteosis del tema. Y ahí estaba este servidor arrebatado, tomando la bocanada de aire con que continuaría el canto, a punto de constatar qu&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SDXZq4R-HGI/AAAAAAAAAIg/RoFZNj2sOQE/s1600-h/verguenza+s.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5203304275181968482" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 69px; CURSOR: hand; HEIGHT: 28px" height="69" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SDXZq4R-HGI/AAAAAAAAAIg/RoFZNj2sOQE/s200/verguenza+s.jpg" width="123" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;e dejarse llevar por excesivo ímpetu puede deparar sorpresas. Lo que ocurrió en ese instante me pareció una agónica eternidad: había olvidado la letra de la canción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TODO EN APENAS UNOS SEGUNDOS: la adrenalina inundó mi cuerpo, un frío &lt;a href="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SDXaVoR-HHI/AAAAAAAAAIo/zqYzoUNPnA8/s1600-h/verguenza+q.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5203305009621376114" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 103px; CURSOR: hand; HEIGHT: 105px" height="168" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SDXaVoR-HHI/AAAAAAAAAIo/zqYzoUNPnA8/s200/verguenza+q.jpg" width="80" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;atroz me erizó el espinazo, las piernas se me pusieron como de goma, la piel se volvió un pergamino, mi ser todo se puso en automático y el cerebro giró a diez mil revoluciones por minuto buscando frenéticamente el archivo perdido que no aparecía a tiempo. &lt;a href="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SDXa4oR-HII/AAAAAAAAAIw/qEHis-EWoaE/s1600-h/verguenza+o.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5203305610916797570" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 101px; CURSOR: hand; HEIGHT: 131px" height="170" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SDXa4oR-HII/AAAAAAAAAIw/qEHis-EWoaE/s200/verguenza+o.jpg" width="81" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Ante la terrible imagen de verme paradote, inmóvil, mudo, torpe y desgraciado, haciendo un papelote delante del público, de mis compañeros y de mí mismo, surgió una bizarra chispa (la única que temporal e insólitamente me ofreció la memoria desde un cuento que alguna vez escuché) que me permitiría girar groseramente el capote. Con el mejor acopio de histrión que puede rescatar, hice una farsa; esto es, simulé que cantaba… pero sin emitir sonido alguno. Enseguida pude notar cómo&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SDXcaoR-HJI/AAAAAAAAAI4/rh947mwuF7k/s1600-h/SKW_127.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5203307294543977618" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 107px; CURSOR: hand; HEIGHT: 100px" height="154" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SDXcaoR-HJI/AAAAAAAAAI4/rh947mwuF7k/s200/SKW_127.jpg" width="100" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; el operador de audio fue subiendo desesperadamente el volumen de mi micrófono hasta el punto de retroalimentación (&lt;em&gt;feedback&lt;/em&gt;); sin embargo, yo seguía &lt;em&gt;actuando&lt;/em&gt; como si nada aunque con mayor seguridad en cada segundo que iba transcurriendo. Y la memoria, cansada por la carrera que tuvo que pegar, finalmente llegó con la tan ansiada letra. De ahí en adelante fue pura carpintería: me alejé del micrófono, empecé a emitir la voz, lentamente me fui acercando otra vez al micrófono para que fuesen graduando el volumen y santo remedio. Claro, de ahí hasta su culminación, el concierto no fue lo mismo para mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Des&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SDXeDYR-HMI/AAAAAAAAAJQ/7RByQsfIZ3w/s1600-h/verguenza+8.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5203309094135274690" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 145px; CURSOR: hand; HEIGHT: 100px" height="105" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SDXeDYR-HMI/AAAAAAAAAJQ/7RByQsfIZ3w/s200/verguenza+8.jpg" width="123" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;pués de recoger mis cosas lo más rápidamente que pude, me quedé&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SDXdOIR-HKI/AAAAAAAAAJA/EVdpHTPV3NE/s1600-h/verguenza+8.jpg"&gt;&lt;/a&gt; esperando en un apartado rincón el retorno a Caracas, sin querer saber de nada ni de nadie. De pronto, apareció el operador de audio. Creo que la culpa me hizo esperar de él un soberbio reclamo, pero para mayúscula sorpresa mía resultó que aquel hombre se había acercado únicamente para pedirme &lt;em&gt;disculpas&lt;/em&gt; por lo ocurrido. Años más tarde, un amigo al que le conté todo esto, me dijo bromeando: &lt;em&gt;le hubieses respondido al sonidista que lo perdonabas siempre y cuando no volviese a ocurrir&lt;/em&gt;. Jamás me hubies&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SDXeYIR-HNI/AAAAAAAAAJY/pXSXrDhs83Y/s1600-h/verguenza+3.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5203309450617560274" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 161px; CURSOR: hand; HEIGHT: 119px" height="113" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SDXeYIR-HNI/AAAAAAAAAJY/pXSXrDhs83Y/s200/verguenza+3.jpg" width="126" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;e atrevido a ser tan ruin, aunque debo confesar que sólo fui capaz de decirle, antes de invitarle una cerveza, algo así como &lt;em&gt;a mí me ha pasado peor, mejor imaginemos que nunca sucedió&lt;/em&gt;. Mientras caminábamos, mentalmente iba tarareando una adaptación improvisada del ya legendario coro de Rubén Blades, porque además de sorpresas, &lt;em&gt;la vida te da vergüenzas, vergüenzas te da la vida, ¡ay Dios!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/343774495558915037-6361661621317909060?l=carlosjaeger.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://carlosjaeger.blogspot.com/2008/05/asuntos-del-oficio.html</link><author>jaeger.carlos@gmail.com (Carlos Jaeger)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SDXW4IR-HCI/AAAAAAAAAIA/ZSlAl01fAuU/s72-c/jl_041406_1587.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>6</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-343774495558915037.post-3184463849107834074</guid><pubDate>Wed, 14 May 2008 06:39:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-05-14T00:49:22.626-07:00</atom:updated><title>Carta Inútil</title><description>Estimado Perrito:&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SCqQkarosgI/AAAAAAAAAH4/DwJz26muxuY/s1600-h/perrito+5.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5200127675064693250" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" height="120" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SCqQkarosgI/AAAAAAAAAH4/DwJz26muxuY/s200/perrito+5.jpg" width="151" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Has llegado recientemente para engrosar filas en el nutrido grupo de mascotas perrunas que habita en las viviendas de nuestro vecindario, del cual uno se da cuenta cuando, por ejemplo en las tardes, es sacado a pasear a la calle con la consabida correa sujetando el cuello. Pero no fue por eso que supe de tu presencia sino por tus ladridos, que más que ladridos son aullidos, y más que aullidos, es franco llanto parecido al lamento de la más triste canción. Llevas como tres semanas llorando a&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SCqN56rosaI/AAAAAAAAAHI/TWUIot5sLE8/s1600-h/perrito+9.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5200124745896997282" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 131px; CURSOR: hand; HEIGHT: 181px" height="170" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SCqN56rosaI/AAAAAAAAAHI/TWUIot5sLE8/s200/perrito+9.jpg" width="131" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;margamente en arrebatos que pueden ocurrir ya durante el día, ya durante la noche temprana o la madrugada tardía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la forma en que están dispuestos en el terreno, los edificios de esta urbanización forman cajas acústicas que hacen que los sonidos reboten por todos lados, permitiendo que los escuchemos aunque provengan de lugares relativamente distantes. Sí me consta que no vives en el edificio donde habito porque tu dolor suena desde más lejos, pero proviene&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SCqOhKrosbI/AAAAAAAAAHQ/4anWGNB6M4g/s1600-h/perrito+4.jpg"&gt;&lt;/a&gt; de un sitio indeterminable para mí, a pesar de haberme asomado por mis ventanas o de haber bajado al estacionamiento o recorrido las áreas circunvecinas con la idea de ubicarlo, sin éxito alguno. No sé cuáles son tu raza, sexo, color, edad, nombre y demás señas particulares, por eso si te digo &lt;em&gt;perrito&lt;/em&gt; es simplemente para tener alguna forma de nombrarte en esta carta que jamás pondré en un buzón y de la que jamás tú o tu dueño tendrán conocimiento. Disculpa por tanto que no pueda hacer nada mejor por ti que este desahogo textual de mi propia impotencia, basado únicamente en especulaciones que me asaltan producto de escuchar tu sufrimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuiste llevado a ese apartamento para ser mascota de alguien que quería que lo &lt;em&gt;acompañaras&lt;/em&gt;, lo cual ciertamente es razón acostumbrada para tener mascota; pero por lo oído, esa person&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SCqOzKroscI/AAAAAAAAAHY/tNoKvvynXlA/s1600-h/perrito+4.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5200125729444508098" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 165px; CURSOR: hand; HEIGHT: 188px" height="151" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SCqOzKroscI/AAAAAAAAAHY/tNoKvvynXlA/s200/perrito+4.jpg" width="166" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;a necesitada de tu presencia en su casa como que no piensa -o hace algo- respecto a tu propia necesidad de compañía cuando te deja solo para irse por ejemplo a trabajar (llanto del día), o cuando se va de rumba (llanto de la noche y la madrugada). Uno supone que los quejidos terminan cuando el fulano -pensando que fuese un varón- por fin regresa. Seguramente tú lo recibes con una alegría desmedida porque por un tiempo ya no te sentirás abandonado, y te dispensará, si acaso, algunos gestos &lt;em&gt;cariñosos&lt;/em&gt; que no querrán saber para nada de tus vacíos y soledades, porque muy probablemente estará acariciando a un &lt;em&gt;objeto&lt;/em&gt; que remedia su propia soledad con egoísmo. Hasta te (se) dirá &lt;em&gt;qué perrito tan simpático tengo, siempre tan alegre&lt;/em&gt;, y si acaso te oye comenzando a llorar cuando está marchándose otra vez, se dirá &lt;em&gt;mira cómo me quiere&lt;/em&gt; o sencillamente reflexionará un &lt;em&gt;ya se acostumbrará&lt;/em&gt;… ¿Qué pasará con los vecinos inmediatos que sí saben exactamente dónde vives? ¿No son capaces de indicarle nada a ese fulano sobre lo que te ocurre cuando te quedas tan yermo, y si no fuese por consideración hacia ti, por lo menos para su propia tranquilidad? ¿Es tanta la indolencia? ¿O es que la respuesta del fulano pudiese ser un retrechero &lt;em&gt;no se metan con mi vida&lt;/em&gt;, cual sería la misma d&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SCqPXKrosdI/AAAAAAAAAHg/YOVcLuluKQk/s1600-h/perrito+6.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5200126347919798738" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 201px; CURSOR: hand; HEIGHT: 155px" height="151" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SCqPXKrosdI/AAAAAAAAAHg/YOVcLuluKQk/s200/perrito+6.jpg" width="170" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;e los vecinos de verse en una situación similar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo podrías saber, perrito, que personas así creen que lo tienen todo arreglado o resuelto, siendo capaces hasta de erigirse en férreos &lt;em&gt;defensores&lt;/em&gt; de la justicia, la verdad, la democracia o demás hierbas con que aromatizan la imagen de seres cívicos que de sí mismos imaginan, sin darse cuenta de los alcances de aquellas palabras, y para ocultarse de sombras o miedos que quién podría suponer cómo los atormentarán en sus pesadillas más profundas, cuyo significado jamás querrían vislumbrar. No lo sabes pero sí lo sientes, estimo. Y tu sufrimiento me descalabra tanto más cuanto me cuestiona con el reflejo ante el que tu doble espejo me coloca, con las durezas de mis propios abandonos: los cometidos y los padecidos, justificables o no. Y todavía más allá, cuando me hace preguntar por aquellos defectos que yo pudiera tener y de los cuales aún no he podido darme cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El jueves pasado recomenzaste el canto de tu lamento a las siete de la noche. Yo iba a realizar un ensayo del repertorio que había escogido para una presentación que tendría al día siguiente; &lt;a href="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SCqP2aroseI/AAAAAAAAAHo/bxsOj7Dr0Wk/s1600-h/perrito+11.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5200126884790710754" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" height="181" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SCqP2aroseI/AAAAAAAAAHo/bxsOj7Dr0Wk/s200/perrito+11.jpg" width="139" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;pero, en vez de eso y por dos horas y media, sólo estuve cantando las canciones más tristes que he compuesto. Me salió así porque, escuchándote, volví a pensar en ti, en mí y en todo esto. Creo que en el fondo tenía la esperanza de que sintieras de alguna manera que ese gesto iba dirigido a ti. Pero la última vez que entre sueños percibí el sollozo tuyo de aquel día, el reloj ya marcaba las cuatro y media de la madrugada. Probablemente tienes mejor suerte que otros más desamparados que tú, incluyendo seres humanos. Tal vez algún día terminarás por acostumbrarte a lo que te ocurre. Sinceramente no lo sé, perrito, como ya tampoco sé qué es lo que digo ni que más decir. Es que se me acabó la carta, perrito. Lo siento mucho, perrito. Adiós, perrito.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/343774495558915037-3184463849107834074?l=carlosjaeger.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://carlosjaeger.blogspot.com/2008/05/carta-intil.html</link><author>jaeger.carlos@gmail.com (Carlos Jaeger)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SCqQkarosgI/AAAAAAAAAH4/DwJz26muxuY/s72-c/perrito+5.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-343774495558915037.post-6891241074870798906</guid><pubDate>Tue, 06 May 2008 05:56:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-05-05T23:32:54.763-07:00</atom:updated><title>La Historia de una Canción</title><description>Al comienzo de los años 70, a cierta emisora de radio caraqueña le dio por hacer recreaciones dramatizadas de lo que -debíamos pensar- habría sido el motivo que llevó a la composición de una canción que, a la sazón, estuviese de moda. Se trataba entonces una especie de novelita radial en &lt;a href="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SB_zZLevirI/AAAAAAAAAGY/TzDiKqLrBSs/s1600-h/Radio+antigua.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5197140108912855730" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 210px; CURSOR: hand; HEIGHT: 153px" height="158" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SB_zZLevirI/AAAAAAAAAGY/TzDiKqLrBSs/s200/Radio+antigua.jpg" width="170" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;una sola entrega, protagonizada por quien interpretaba tal canción, en la que luego de algunas truculencias seguidas del esperado desenlace, nos dejaban escuchar el tan ansiado tema musical, ahora sí perfectamente &lt;em&gt;enterados&lt;/em&gt; de su fuente de inspiración. Ejemplo paradigmático que conservo en la memoria es la adaptación que hicieron para &lt;em&gt;Hombre Formal&lt;/em&gt;, interpretada dramática y musicalmente nada menos que por Trino Mora: joya de colección que tal vez hoy esté conservada únicamente en el recuerdo de algunos pocos. Retrospectivamente, pienso que alguien pudo o pudiera considerar tales episodios como el pináculo de la cursilería hertziana, y tal vez con cierto fundamento, pero bueno, qué le vamos a hacer: ahí estaba este servidor dando sus primeros pasos en la adolescencia (y en la cursilería, pues) sintonizando su radio portátil, muy dispuesto a saber qué avatar del destino había sido tan poderoso como para que alguien compusiera una canción, la grabara en un disco y fuese presentada en el espacio &lt;em&gt;La Historia de una Canción&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He llegado a la conclusión, ahora en términos generales, de que hay una suerte de natural curiosidad por informarnos de las circunstancias que generan en un artista la creación de una obra, particularmente si ésta nos gusta, ya que saberlas nos ofrece la c&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SB_zkrevisI/AAAAAAAAAGg/UR8gIHCoeAY/s1600-h/locutor+1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5197140306481351362" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 128px; CURSOR: hand; HEIGHT: 207px" height="125" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SB_zkrevisI/AAAAAAAAAGg/UR8gIHCoeAY/s200/locutor+1.jpg" width="86" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;ontextualización que, a su vez, nos permite aprehender algo esencial de la creación humana y vincularlo a nosotros mismos como destinatarios y recreadores de esa experiencia. Y cuando no sabemos, nos lo suponemos o lo inventamos: todas las hipótesis posibles son susceptibles de generar la maravilla, aunque llegaran a fundarse en errores o falsos supuestos. Tomando en cuenta lo anterior y sumando el hecho de que mis canciones gravitan en un tercer sótano de la difusión (por lo que varias veces cuando las canto en público será la primera vez en ser escuchadas), es que desde hace años les hago una concisa introducción con la esperanza de generar el ánimo adecuado para su audición. Cada canción tiene sus propios vericuetos ya que son fundamentalmente vivenciales, pero hay una en especial que muy humildemente hubiese podido proponer, aún sin ser famosa, para un episodio radial de &lt;em&gt;La Historia de una Canción&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Natalia vio la luz del mundo, estrenándome como papá, en noviembre de 1982. Para esa época puedo señalar que ya había tenido algunos montajes de experiencia en grupos teatro para niños, todos dirigidos por Armando Carías, en los que participé o como actor o como intérprete de las canciones de esas obras. Enseguida descubrí que una cosa es trabajar artísticamente para niños (que lleva lo suyo), y otra muy distinta es tener un bebé en casa. Salvo en clases de puericultura de bachillerato –con un muñeco de goma- jamás había cargado entre mis brazos, en este caso, a una recién nacida. Sería por falta de práctica o por sensación de tosquedad que me invadía, pero cu&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SB_0JLeviuI/AAAAAAAAAGw/fZDvIuKX_ws/s1600-h/Natalia+y+Carlos.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5197140933546576610" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 160px; CURSOR: hand; HEIGHT: 236px" height="147" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SB_0JLeviuI/AAAAAAAAAGw/fZDvIuKX_ws/s200/Natalia+y+Carlos.JPG" width="173" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;ando me dijeron &lt;em&gt;toma&lt;/em&gt; y me la dieron, juro que creí que se me iba a resbalar y acabaría espachurrada en el piso. Me alertaban &lt;em&gt;así no, cuidado con la cabeza&lt;/em&gt;, y entonces sentía que era entonces su cabecita la que, para mi horror, se desprendería rodando en cámara lenta por todo mi cuerpo. Así las cosas, ya pasadas unas semanas, el destino por fin dispuso tuviera que quedarme cuidándola una tarde: ella y yo… solos. Me la dejaron dormida en su coche, recién cambiada, con un tetero de leche, otro de agua, pañales desechables, una lista de instrucciones, algunos números telefónicos, y fájese camarada. Estábamos en la sala. Por un rato fue la tranquilidad que aproveché para leer. Repentinamente, la explosión: un llanto largo y desgarrado saturó el ambiente, y de un brinco me acerqué. Traté de calmarla con voz pausada, pero nada; revisé el pañal, pero estaba intacto; le ofrecí agua y leche, pero no quería. Había que cargarla y así lo hice, rogando que me nacieran cuatro pares de brazos más para que no hubiese sorpresivos resbalones. Insistí con frases tranquilizadoras que, sin dar resultado, me hicieron pasar de inmediato a las canciones infantiles. Recurrí a todo el repertorio hasta el extremo de &lt;em&gt;Palomita Blanca&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Los Pollitos Dicen&lt;/em&gt;, pero no lograba sosegar a aquella criatura que ya empezaba a ponerse roja. Y ya estábamos llorando los dos. Sin saber qué más hacer, me vi andando de aquí para allá y de allá para acá, con niña en brazos todavía, acunando una mecida que poco a poco comenzó a agregar una melodía improvisada la cual, al cabo, se convirtió en tema musical. A los pocos minutos ocurrió el milagro del sueño, y hermosamente dormida (como si no hubiese pasado nadita de nada) la coloqué de vuelta en el coche. Gotas de sudor corrían por mi frente. Y gotas de frío recorren mi vergüenza cuando me acuerdo del episodio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy contadas veces he logrado componer una canción de una sola sentada. Aquél día ocurrió, basándome en la melodía que había estado tatareando, y la titulé &lt;em&gt;Canción de Cuna&lt;/em&gt;. Debo &lt;a href="http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SB_0UrevivI/AAAAAAAAAG4/HEhRRLrO4fc/s1600-h/dibujo+Natalia.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5197141131115072242" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 164px; CURSOR: hand; HEIGHT: 223px" height="167" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SB_0UrevivI/AAAAAAAAAG4/HEhRRLrO4fc/s200/dibujo+Natalia.JPG" width="145" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;confesar que pensé haber conseguido una clave para futuras y semejantes situaciones, pero la cruda realidad demostraría el infundio de mi suposición. (De vez en cuando me he preguntado dónde se me quedaron las canciones que nunca compuse y que habrían logrado ser mejor compañía). Por otro lado, años más tarde y con mejores resultados, esa nana arrullaría a María Lucía pero por boca de su mamá que la cantó mucho mejor que yo, lo cual para mí -no obstante- siempre ha resultado un gran consuelo; aunque después a Malú le resultó difícil creer que esa canción era mía. Natalia, hoy hecha toda una mujer, se ríe cuando le recuerdo esta anécdota. Y &lt;em&gt;Canción de Cuna&lt;/em&gt; hoy está en un disco grabada. Dudo que para la radio. Menos para algo como &lt;em&gt;La Historia de una Canción&lt;/em&gt;. Aunque ciertamente sí para el (y, por supuesto, mi) corazón.&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/343774495558915037-6891241074870798906?l=carlosjaeger.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://carlosjaeger.blogspot.com/2008/05/la-historia-de-una-cancin.html</link><author>jaeger.carlos@gmail.com (Carlos Jaeger)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SB_zZLevirI/AAAAAAAAAGY/TzDiKqLrBSs/s72-c/Radio+antigua.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>10</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-343774495558915037.post-6580067896364009416</guid><pubDate>Tue, 29 Apr 2008 21:06:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-04-29T15:00:17.218-07:00</atom:updated><title>El Cantar de la Vida</title><description>Mi apartamento no tiene balcón. La sala sólo dispone de un ventanal de vidrios corredizos, cuya visual da con una reja blanca llamada a contener la entrada de amigos de lo ajeno; pero, reja al&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SBeYxbeviqI/AAAAAAAAAGQ/hWsiCZeB0T0/s1600-h/cacto+11.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5194788670152870562" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" height="145" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SBeYxbeviqI/AAAAAAAAAGQ/hWsiCZeB0T0/s200/cacto+11.jpg" width="180" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; fin, termina otorgando cierta sensación de impedimento a la mirada moradora en su interior. Para matizar esa rigidez funcional y darle vida al espacio, coloqué materos en la parte inferior de los barrotes y sembré en ellos varios cactos como de 40 centímetros de alto, ya que desde hace años han sido plantas que han llamado mi atención y ganado tanto mi afecto como mi respeto -entre otras muchas razones- porque son unos grandes sobrevivientes, aún en condiciones muy adversas. Bien bonitos que quedaron, adornados por un tupido manto de piedras blancas que cubría toda la superficie de su tierra. Luego de algunos años con ellos, un buen día empezaron a ponérseme marrones. A pesar de consultas y esfuerzos, no hubo forma ni manera: los cactos fueron secándose hasta morir. La causa nunca quedó claramente identificada, pero por encima otras opiniones, creo que fue por un rayo de tristeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Huérfano de aquel verde espinoso y habiendo decidido no reemplazarlo, puse las piedras blancas c&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SBeSxbevilI/AAAAAAAAAFo/s_WVdOv0LAM/s1600-h/reto%C3%B1os+matas.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5194782073083103826" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 142px; CURSOR: hand; HEIGHT: 128px" height="200" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SBeSxbevilI/AAAAAAAAAFo/s_WVdOv0LAM/s200/reto%C3%B1os+matas.JPG" width="101" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;on otras matas de mi casa, pero deje los materos llenos de tierra en su lugar: desidia o añoranza, no sé; lo cierto es que pasada como una semana, cuando fui a limpiar los vidrios, vi cómo de toda esa superficie surgían diminutos brotes de nuevos y variados verdes que alumbraron mi sorpresa. Pensé que debía quitar por fin los materos para que no se llenaran de monte, mas esta vez me excusé con la pereza. Fue a mi regreso de un viaje cuando encontré en el sitio, instalado y &lt;a href="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SBeTjbevimI/AAAAAAAAAFw/vd3HRUywCpI/s1600-h/matas+ventana+lateral.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5194782932076563042" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 169px; CURSOR: hand; HEIGHT: 247px" height="200" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SBeTjbevimI/AAAAAAAAAFw/vd3HRUywCpI/s200/matas+ventana+lateral.JPG" width="94" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;orgulloso, todo un ecosistema. Abrí la ventana y me puse a observar aquel atrevimiento, inicialmente con cara de &lt;em&gt;¡qué vaina es ésta!&lt;/em&gt;, aunque seguidamente con expresiones sucesivas de incredulidad, asombro y maravilla. Por supuesto que, con excepción de unos helechos (por hablar nada más del mundo vegetal), yo desconocía los nombres de las otras plantas &lt;em&gt;invasoras&lt;/em&gt;; sin embargo llegué a la conclusión de que el criterio de &lt;em&gt;monte&lt;/em&gt; asociado a &lt;em&gt;indeseable&lt;/em&gt; estaba cambiando en mi entender. Ello se consolidó en su contrario cuando me di cuenta de que tanta obstinación de ser en ese medio no soportaría mucho tiempo sin algo de agua. Y ahí me vi enseguida regando con una jarra. Y aquí sigue todavía este mini ecosistema silvestre, suerte de inesperado como bienvenido obsequio vital, con especies que hemos permanecido y otras que van o vienen de vacaciones, o simplemente de paseo. Créanme que una vez una pareja de pajaritos nos hizo su nido, transformándonos durante su estadía en maternidad y hogar de cuidados familiares (regar sin espantarlos requirió de extremo cuidado): fue una gran celebración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay cosas que ocurren constantemente pero, como suele sucedernos, por comunes y corrientes se nos hacen &lt;em&gt;invisibles&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SBeVy7evioI/AAAAAAAAAGA/CRPJsz-ZvOg/s1600-h/matas+doble+fila.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5194785397387790978" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 100px; CURSOR: hand; HEIGHT: 125px" height="115" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SBeVy7evioI/AAAAAAAAAGA/CRPJsz-ZvOg/s200/matas+doble+fila.JPG" width="127" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;. Recientemente cayeron un par de extemporáneos aguaceros. Días &lt;a href="http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SBeVyrevinI/AAAAAAAAAF4/jqynSIvp9zI/s1600-h/canto+de+matas.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5194785393092823666" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 136px; CURSOR: hand; HEIGHT: 127px" height="150" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SBeVyrevinI/AAAAAAAAAF4/jqynSIvp9zI/s200/canto+de+matas.JPG" width="131" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;después tuve que bajar al estacionamiento del edificio –donde sólo pisos y paredes pretenden imperar - para recoger un paño que se me había caído por la ventana. Supongo que fue gracias a la experiencia anterior que mis ojos estuvieron mejor dispuestos a presenciar otra fiesta que había comenzado. En cualquier grieta o rendija ya la vida estaba haciendo su trabajo, ejercie&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SBeXz7evipI/AAAAAAAAAGI/K44TGAaWdiA/s1600-h/1+mata+y+guitarra.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5194787613590915730" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 123px; CURSOR: hand; HEIGHT: 159px" height="200" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SBeXz7evipI/AAAAAAAAAGI/K44TGAaWdiA/s200/1+mata+y+guitarra.JPG" width="74" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;ndo su función, generando nuevos seres, rebelándose, siendo, defendiéndose terca e inexorablemente, contra el cemento de lo que pudiera parecer indeseable, improbable o imposible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Ay, trovador, qué habrás hecho tú desde todo lo que esto representa! ¿Habrás sido capaz de cantar &lt;em&gt;a la vida&lt;/em&gt;, cantar &lt;em&gt;la vida&lt;/em&gt; y cantar &lt;em&gt;vida&lt;/em&gt;?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/343774495558915037-6580067896364009416?l=carlosjaeger.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://carlosjaeger.blogspot.com/2008/04/el-cantar-de-la-vida.html</link><author>jaeger.carlos@gmail.com (Carlos Jaeger)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SBeYxbeviqI/AAAAAAAAAGQ/hWsiCZeB0T0/s72-c/cacto+11.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-343774495558915037.post-1914918939937666830</guid><pubDate>Mon, 21 Apr 2008 06:35:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-04-21T00:24:15.904-07:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>descubrimiento</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>creatividad</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>reafirmación</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>creación</category><title>El Alma de un Ratón</title><description>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SAw4pX-wG5I/AAAAAAAAAFY/fSaHiwnFTh8/s1600-h/raton+7.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5191586753914346386" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 176px; CURSOR: hand; HEIGHT: 204px" height="163" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SAw4pX-wG5I/AAAAAAAAAFY/fSaHiwnFTh8/s200/raton+7.jpg" width="123" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;Leo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Leonni&lt;/span&gt; escribió un precioso cuento titulado “&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;Frederick&lt;/span&gt;”, que resumo así:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;En una granja, un grupo de ratones trabajaba recolectando alimentos para cuando vinieran los fríos días de invierno. Todos menos uno, que sólo se concentraba en percibir colores, aromas, sonidos, texturas, sabores… Los demás le reclamaban su falta de colaboración. Por fin llegó el invierno que resultó muy largo, las provisiones se agotaron y el ánimo general decayó. Fue cuando &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;Frederick&lt;/span&gt; compartió con ellos, a través de la palabra, todas las sensaciones que había recolectado meses atrás. Y durante el resto del invierno todos se sintieron plenos con el compartir de aquella palabra. Le dijeron: Pero es que tú eres un poeta. Y &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;Frederick&lt;/span&gt;, ruborizado, respondió: Sí, lo sé.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;A finales de 1979, hecho una gelatina –como me sucede en esos casos hasta hoy- esperaba que el presentador terminara de pronunciar mi nombre para salir, sin previa prueba de sonido, hacia lo que sería mi estreno como trovador sobre un escenario. Era un acto de solidaridad con presos políticos, realizado en la Universidad donde estudiaba, y participaría con dos temas propios. En esos pocos segundos vino a mi mente el fogonazo de la primera vez que canté delante de alguien una canción mía: 1977.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los amigos del bachillerato&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SAw3JH-wG2I/AAAAAAAAAFA/STiLXdDL1XU/s1600-h/rat%C3%B3n+4.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5191585100351937378" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 198px; CURSOR: hand; HEIGHT: 138px" height="138" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SAw3JH-wG2I/AAAAAAAAAFA/STiLXdDL1XU/s200/rat%C3%B3n+4.jpg" width="170" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; nos reuníamos mucho en casa de Manuel, y era frecuente que sacaran una guitarra y entonáramos canciones del repertorio popular. Sabiendo que un sábado siguiente habría otra de tales reuniones, decidí que sería entonces cuando por fin me atrevería a cantar tal vez dos de las seis canciones que ya &lt;em&gt;engrosaban&lt;/em&gt; mi repertorio &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;autoral&lt;/span&gt;. Y ensayé hasta la locura. Y llegó el sábado. Y ya teníamos como una hora entre pasajes llaneros y &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;pop&lt;/span&gt; latino. Y durante todo ese tiempo el corazón era coctelera de mis nervios. Al cabo anuncié la canción, cerré los ojos y abrí el alma. Cuando terminó el sonido del último acorde, refugié en el piso la mirada. Y escuché la voz de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;Alina&lt;/span&gt; amablemente diciendo: “Bueno, ahora canta una que nos sepamos todos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cuento de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;Leonni&lt;/span&gt; llegaría amorosamente a mi vida muchos años después, y juro que deseé &lt;a href="http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SAw33H-wG3I/AAAAAAAAAFI/0XjI8LfWu7o/s1600-h/raton+5.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5191585890625919858" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 199px; CURSOR: hand; HEIGHT: 142px" height="113" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SAw33H-wG3I/AAAAAAAAAFI/0XjI8LfWu7o/s200/raton+5.jpg" width="199" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;fervientemente haberlo recibido muchísimos años antes: cómo me hubiese ayudado a sentir y a comprender mejor tantas cosas que ocurrían en mí y en mi entorno. Será que me tocó compartir la suerte de las personas para quienes los caminos del descubrimiento y la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;reafirmación&lt;/span&gt;, la creación y la creatividad, o del hacer desde el ser, tuvieron un comienzo nebuloso, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;desconcertante&lt;/span&gt;, espinoso y hasta laberíntico. Pero eso fue algo que luego iría encontrando su propia solución, cauce y expresión; por ejemplo, cuando empecé a saber de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;Bob&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;Dylan&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;Silvio&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;Rodríguez&lt;/span&gt;, Chico &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;Buarque&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;Serrat&lt;/span&gt; o &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;Alí&lt;/span&gt; Primera (entre tantos); aunque de una manera más palpable para mí cuando salí de aquel escenario del 79, después del público, los reflectores, el micrófono y dos canciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la antesala se encontraba la organizadora del evento, quien me recibió con un cálido abrazo, &lt;a href="http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SAw4HH-wG4I/AAAAAAAAAFQ/3z5oJJAxMRk/s1600-h/raton+1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5191586165503826818" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 193px; CURSOR: hand; HEIGHT: 127px" height="109" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SAw4HH-wG4I/AAAAAAAAAFQ/3z5oJJAxMRk/s200/raton+1.jpg" width="193" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;una &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_17"&gt;pegunta&lt;/span&gt; y una exclamación. A la última respondí con un muy sencillo “gracias”, el cual sé que sonó en sus oídos (y en los míos) como el sincero “sí, lo sé” de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_18"&gt;Frederick&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;- ¿Esas canciones las hiciste tú?&lt;br /&gt;- Sí.&lt;br /&gt;- ¡Pero es que son canciones del alma!&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/343774495558915037-1914918939937666830?l=carlosjaeger.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://carlosjaeger.blogspot.com/2008/04/el-alma-de-un-ratn.html</link><author>jaeger.carlos@gmail.com (Carlos Jaeger)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SAw4pX-wG5I/AAAAAAAAAFY/fSaHiwnFTh8/s72-c/raton+7.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>10</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-343774495558915037.post-1413910624368248820</guid><pubDate>Thu, 17 Apr 2008 02:55:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-04-16T20:18:02.442-07:00</atom:updated><title>Sonido Urbano</title><description>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SAa_4IfFqnI/AAAAAAAAAEw/pn4SOrYkqnU/s1600-h/Av.+Am%C3%A9rica+-+Copy.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5190046591662533234" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SAa_4IfFqnI/AAAAAAAAAEw/pn4SOrYkqnU/s200/Av.+Am%C3%A9rica+-+Copy.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SAa8XofFqfI/AAAAAAAAADw/7GUzHSRK4ok/s1600-h/fachada+edificio+-+Copy.JPG"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mi apartamento se halla en una urbanización de una modesta clase media caraqueña. Allí es &lt;a href="http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SAa9OIfFqgI/AAAAAAAAAD4/HEmCJzGiu4g/s1600-h/Av.+Am%C3%A9rica+-+Copy.JPG"&gt;&lt;/a&gt;donde simultáneamente habito y hago gran parte de mi trabajo. Como para colmo soy casi ermitaño, podrán entender por qué paso mucho tiempo allí. Eso me ha permitido percibir cierta rutina sonora del entorno a la cual, simplemente, ya me habitué. A continuación un apretado resumen con los elementos más recurrentes, esperando que crean que yo sí trato de dormir, generalmente, entre las 2:00 am y las 9:00 am.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comienzo a las tranquilas 10:00 pm, ya que es la hora en que comencé a escribir. Desde ahora como hasta la 1.00 am, la vecina de arriba estará usando constantemente las llaves de agua de la cocina y unas tres veces bajará la cadena del excusado. A la 1:30 am otro vecino sale a trabajar al mercado municipal y enciende el motor de su ruidosa camioneta. A las 2:30 otro más llega de su tanda nocturna cantando a todo gañote su ranchera favorita, con el reproductor de audio de su auto a todo volumen. Después de las 3:00 am, eventual como indistintamente, suenan disparos de arma de fuego, gritos de insulto o alarmas de carros estacionados en la calle. A partir de las 4:00 am, de forma inevitable aunque a lo lejos, comienza a cantar ¡un gallo! Y así hasta como las 6:00 am, hora en que le hacen un solidario relevo: primero, aves cantoras; después, loros y pericos; y por último, guacamayas, que después de las 9:00 am se largan quién sabe a dónde. Pero no hay que olvidar que a las 6:30 am casi todos los vehículos del estacionamiento empiezan a sonar, con radios y todo, así como un sempiterno como despiadado “¡apúrate, carajito!”; y el colegio&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SAa-EofFqjI/AAAAAAAAAEQ/akdLrdi8wIo/s1600-h/fachada+edificio+-+Copy.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5190044607387642418" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SAa-EofFqjI/AAAAAAAAAEQ/akdLrdi8wIo/s200/fachada+edificio+-+Copy.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; de enfrente despereza sus puertas aunque no a los niños que, no obstante, siempre jugarán medio dormidos, salvo en las dos tandas de recreo a lo largo de la mañana, y en la salida al comienzo de la tarde, que lo harán despiertos y medio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mención especial merecen los perritos de tres vecinos de la cuadra, cuyos ladridos cual alfileres compiten ferozmente por nuestra atención en dos momentos del día y durante una eterna hora: temprano en la mañana, cuando los dueños se van a trabajar, y en la noche temprano, cuando se aproxima la hora de su llegada. Igualmente a lo largo del día, como en alternante “danza” suelen sonar: el megáfono del vendedor ambulante de plátano maduro, el vociferar del amolador (ya no usan el pitico) o del vendedor de escobas, y la fulana marchantica del vendedor de helados (dos veces por día). Tampoco es extraño que cualquier fulana o mengano, se ponga a chillar desde la calle el nombre de un(a) amigo(a) que vive en el piso “N” (hay más sazón si vive en pisos altos) para que le abra la puerta o baje de una vez. Es usual que cualquier vecino encienda el televisor o el equipo de audio a decibeles destapa cañerías, para poder “oírlo” cómodamente mientras da vueltas por toda la casa. La medalla de oro pudieran otorgársela a alguien de dos edificios más allá, aprendiz de baterista, quien como a las 4:00 pm empieza a repartir sin misericordia palazos a diestra y siniestra (después de un año –luz- su ritmo ha mejorado &lt;a href="http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SAa_XYfFqmI/AAAAAAAAAEo/rxjXT3C4dQ4/s1600-h/detalle+ventana.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5190046029021817442" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 141px; CURSOR: hand; HEIGHT: 182px" height="200" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SAa_XYfFqmI/AAAAAAAAAEo/rxjXT3C4dQ4/s200/detalle+ventana.JPG" width="110" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;notablemente). Ya cercana la noche, con la vuelta de la mayoría a sus casas, se dejan oír efusivos saludos de bienvenida en italiano, portugués y castellano.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Por último tenemos que muy frecuentemente, entre las 6:00 pm y 9:00 pm, hay cierto trovador del piso dos que se pone a componer o ensayar sus canciones acompañándose de guitarra. A pesar de que lo hace acústicamente y del cuidado que me consta que pone en eso de cerrar puertas, ventanas y cortinas, de vez en cuando alguien se lo consigue por un pasillo del edificio y le comenta: “Anoche te escuché mientras cantabas”. ¡Si vieran cómo se sonroja! &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/343774495558915037-1413910624368248820?l=carlosjaeger.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://carlosjaeger.blogspot.com/2008/04/sonido-urbano.html</link><author>jaeger.carlos@gmail.com (Carlos Jaeger)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SAa_4IfFqnI/AAAAAAAAAEw/pn4SOrYkqnU/s72-c/Av.+Am%C3%A9rica+-+Copy.JPG' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>6</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-343774495558915037.post-964642901235828703</guid><pubDate>Sun, 13 Apr 2008 03:49:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-04-12T21:03:40.922-07:00</atom:updated><title>Lo Mejor del Mundo</title><description>&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SAGDO4fFqZI/AAAAAAAAADA/NJ_m61I9e0U/s1600-h/premio+grammy.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5188572537411709330" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 132px; CURSOR: hand; HEIGHT: 141px" height="125" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SAGDO4fFqZI/AAAAAAAAADA/NJ_m61I9e0U/s200/premio+grammy.jpg" width="69" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SAGDO4fFqaI/AAAAAAAAADI/sS9FZUIPy4w/s1600-h/guacamayas+peleando.jpg"&gt;&lt;/a&gt;(Recreación casi literal):&lt;br /&gt;¿El mejor cantante del mundo?, por supuesto que Pavarotti. Tú estás loco, mejor técnica y color vocales son de Plácido Domingo. A mí, en cambio, me parece que el mejor del mundo es Julio Iglesias, quien además es el que más discos ha vendido en toda la historia. Pero dónde me dejas a María Callas, aunque pobrecita, siempre fue tan sufrida… ¡Perdónenme pero discúlpenme, ustedes están perdidos de sifrinos porque Oscar de León es el Sonero del Mundo y, para más señas, ve-ne-zo-la-no…!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la ensalada fueron incluidos también, por mencionar algunos más, Serrat, Silvio Rodríguez, Bob Dylan, Bob Marley, Yes, The Beatles, Cristina Aguilera, Cherry Navarro y hasta La Lupe. Nunca como cuando se trata de política o de fútbol o de béisbol, pero ya empezaba a notarse cierta tensión luego de pasar de la ironía al sarcasmo, del sarcasmo a la burla, y de la burla a la descalificación. Eran días de un diciembre cualquiera y, casi que milagrosamente, llamaron con urgencia a la mesa porque las hallacas estaban enfriándose. Perfecta excusa para cambiar de tema y de ánimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SAGD9ofFqcI/AAAAAAAAADY/F-N5bt4Oi14/s1600-h/guacamayas+peleando.jpg"&gt;&lt;/a&gt;iempre me ha producido asombro (que no maravilla) esa tendencia a la identificación de lo que más gusta o se desea con lo que debe o debería ser lo mejor de todo, resultando entonces que cuando otro tiene (como cabe esperar) una impresión distinta, es percibido hasta como una afrenta. Será tal vez por la necesidad de sentir que se tienen “verdades” con las que representar al mundo, las cuales están emparentadas con los gustos y deseos, de tal suerte que esa asociación gener&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SAGEYIfFqdI/AAAAAAAAADg/7ubcD13Hwt0/s1600-h/guacamayas+peleando.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5188573795837127122" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" height="101" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SAGEYIfFqdI/AAAAAAAAADg/7ubcD13Hwt0/s200/guacamayas+peleando.jpg" width="170" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;a acaso un poco de sosiego, seguridad y, por qué no, una vaga sensación de control o de poder. La contradicción entonces es percibida como posibilidad de naufragio, y vienen las resistencias, las defensas, los ataques. Muchas veces todo termina en una competencia donde cree que gana el que cree haber esgrimido a ultranza los “mejores” argumentos, adornados con los “mejores” recursos retóricos que cree disponer. Usualmente a costa de rabias, muchas rabias.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Eso pensaba mientras paladeaba una muy sabrosa hallaca. Casi al final, ensimismado como estaba en ambas cosas, concluí que me resultaba muy difícil saber o creer que algo o alguien realmente pudiese ser lo mejor del mundo; aunque si alguna vez exponía eso a alguien que tuviese impresión contraria a la mía, lo haría (con el mayor respeto que el otro mereciese) como sencilla presentación de un punto de vista y no como el mejor argumento del mundo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SAGFTIfFqeI/AAAAAAAAADo/TC4KhCmP2PI/s1600-h/c%C3%B3lera.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5188574809449408994" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 105px; CURSOR: hand; HEIGHT: 81px" height="97" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SAGFTIfFqeI/AAAAAAAAADo/TC4KhCmP2PI/s200/c%C3%B3lera.jpg" width="170" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Rompió mi alcanzada calma el comentario del fulano aquel: “Las de mi madre son las mejores hallacas del mundo”.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SAGDO4fFqbI/AAAAAAAAADQ/Dq6OFuQKytk/s1600-h/c%C3%B3lera.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/343774495558915037-964642901235828703?l=carlosjaeger.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://carlosjaeger.blogspot.com/2008/04/lo-mejor-del-mundo.html</link><author>jaeger.carlos@gmail.com (Carlos Jaeger)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/SAGDO4fFqZI/AAAAAAAAADA/NJ_m61I9e0U/s72-c/premio+grammy.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-343774495558915037.post-3294891170622233353</guid><pubDate>Wed, 09 Apr 2008 01:17:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-04-10T14:48:39.548-07:00</atom:updated><title>Detergente o Pasta Dental</title><description>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/R_wZak0usnI/AAAAAAAAACo/I4cP39JGEbk/s1600-h/prohibido+pensar.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5187048815176102514" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 157px; CURSOR: hand; HEIGHT: 99px" height="113" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/R_wZak0usnI/AAAAAAAAACo/I4cP39JGEbk/s320/prohibido+pensar.jpg" width="123" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;En una monumental oficina de aquel monumental y poderoso sello disco discográfico, un escritorio monumental me separaba de tres monumentales butacas, en las cuales se hallaban ubicados tres ejecutivos que querían parecer más monumentales todavía, y quienes no hacían el menor esfuerzo por disimular su impaciencia para apurar una respuesta mía. Y ahí estaba yo, sentado en esa silla, mirando a esas tres miradas que me escrutaban, a punto de darla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1983 había ganado, interpretando una canción propia, el Tercer Festival de la Voz Ucevista (mejor voz masculina) realizado en el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela, y en representación de la Escuela de Derecho. Al final del evento, en medio de la celebración, una persona se me acercó, me entregó una tarjeta y me dijo que lo llamara porque había una propuesta que era de mi interés. Alguien a mi lado dijo: ahora sí te resolviste la vida, Carlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué a la cita con una grabación casera (guitarra y voz) de mis canciones, algunas fotografías, una sensación de asombro- susto-alegría por lo que estaba ocurriéndome, toda la ingenuidad del mundo, y sin una remota idea de cómo debería desenvolverme. Pase adelante, joven, que lo están esperando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo ocurrió muy rápidamente, aunque fui percibiéndolo como en cámara lenta. ELLOS: Estamos interesados en tu voz y en tu imagen. Aquí tenemos un contrato para que lo firmes ya y empieces a trabajar para nosotros. YO: Aquí traje unas canciones mías para ver si ustedes… ELLOS: No te preocupes por eso. Nosotros tenemos nuestros compositores, nuestros arreglistas, nuestros músicos, nuestros estudios, nuestras fábricas y todo lo demás. Vamos a asesorarte en todo: cómo vestirte, qué decir, qué cantar, dónde cantar… YO: Pero me gustaría incluir al menos algunas canciones mías. ELLOS: Nosotros sabemos qué es lo mejor para ti, así que no tienes por qué pensar en nada. YO: Pero ni siquiera las han escuchado. ELLOS: En esta compañía nosotros no hacemos detergente o pasta dental porque preferimos hacer discos, sabemos cómo hacerlos, nuestros productos son de muy buena calidad y sabemos qué hacer para que funcionen comercialmente. Tú sólo haz lo que te decimos y verás cuán bien va a resultar todo. YO: (silencio). ELLOS: Mira, muchachito, ¿acaso te imaginas cuántos como tú quisieran estar sentados ahora en esa silla? ¡Decídete de una buena vez: aceptas o no!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la calle el ruido me resultaba insoportable, así como doloroso cada &lt;a href="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/R_wcTE0uspI/AAAAAAAAAC4/Wpo6KhCXLB0/s1600-h/coraz%C3%B3n+1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5187051984861966994" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 132px; CURSOR: hand; HEIGHT: 106px" height="106" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/R_wcTE0uspI/AAAAAAAAAC4/Wpo6KhCXLB0/s320/coraz%C3%B3n+1.jpg" width="124" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;paso que debía dar. Era acaso por haber comenzado a intuir lo que sería de allí en adelante. Pero quién era yo para calentar inútilmente el asiento de otra persona, o generar la impaciencia de gente tan ocupada en decretar el mundo. Tal vez simplemente alguien que sólo sabía que sus canciones nunca servirían para lavar la ropa o cepillar los dientes.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/343774495558915037-3294891170622233353?l=carlosjaeger.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://carlosjaeger.blogspot.com/2008/04/detergente-o-pasta-dental.html</link><author>jaeger.carlos@gmail.com (Carlos Jaeger)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/R_wZak0usnI/AAAAAAAAACo/I4cP39JGEbk/s72-c/prohibido+pensar.jpg' height='72' width='72'/></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-343774495558915037.post-6540177415390256569</guid><pubDate>Fri, 04 Apr 2008 22:30:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-04-04T15:38:41.259-07:00</atom:updated><title>Ser o no Ser Fan(ático)</title><description>&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/R_aslk0uslI/AAAAAAAAACU/hP2WmEs_mBs/s1600-h/beatlemaniaaj7.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5185521782503682642" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 208px; CURSOR: hand; HEIGHT: 152px" height="229" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/R_aslk0uslI/AAAAAAAAACU/hP2WmEs_mBs/s320/beatlemaniaaj7.jpg" width="279" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; En aquella reunión se hablaba de artistas y grupos musicales, y me preguntaron de quién yo era fan. De nadie. ¿Pero te gusta alguien? Me gusta el trabajo de varios. ¿Y tienes sus discos? Pues sí, de algunos tengo hasta una amplia colección. ¡Entonces tú eres fan de esos artistas!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La expresión fan es un acortamiento de la palabra fanático (tanto en castellano como en inglés), y aunque desde hace tiempo se ha aceptado su uso para designar con ella (según el DRAE) al admirador o seguidor de alguien, o al entusiasta de algo, me da piquiña que fanático también sea quien defiende con tenacidad desmedida y apasionamiento creencias u opiniones, sobre todo religiosas o políticas; o también quien se preocupa o entusiasma ciegamente por algo. Podría entender entonces que la admiración y el seguimiento del fan por su artista (caso que nos ocupa) es hecha de forma apasionada, desmedidamente tenaz y ciega, características éstas de actitudes en que prepondera fundamentalmente (cuando no en exclusiva) lo emocional, incluyendo lo emocional al límite, desmedido y hasta enfermizo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Prefiero verme como una persona que busca para sí la integración de las facultades que como seres humanos poseemos, entre éstas, la emocional con la otorgada a través de millones de años de evolución y dispuesta en la neo corteza cerebral: el intelecto, el raciocinio. El fanatismo suele ser caldo de cultivo adecuado para manipulaciones de nuestra conducta y hasta de nuestro ser. No es allí donde quiero verme retratado. Por otro lado, considero al racionalismo como un reino de igualmente inhumanas expresiones. Sentir y pensar; pensar y sentir: he ahí el reto –que no el dilema-. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;¿Admirador? Sí. ¿Fan(ático)? No, gracias.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/R_atBU0usmI/AAAAAAAAACc/P-0QZKiftBI/s1600-h/ventilador.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5185522259245052514" style="WIDTH: 158px; CURSOR: hand; HEIGHT: 138px" height="250" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/R_atBU0usmI/AAAAAAAAACc/P-0QZKiftBI/s320/ventilador.jpg" width="144" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/343774495558915037-6540177415390256569?l=carlosjaeger.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://carlosjaeger.blogspot.com/2008/04/ser-o-no-ser-fantico.html</link><author>jaeger.carlos@gmail.com (Carlos Jaeger)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/R_aslk0uslI/AAAAAAAAACU/hP2WmEs_mBs/s72-c/beatlemaniaaj7.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>6</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-343774495558915037.post-1677394567825892832</guid><pubDate>Fri, 04 Apr 2008 22:13:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-04-04T15:29:50.920-07:00</atom:updated><title>Primer Amor</title><description>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/R_arlk0uskI/AAAAAAAAACM/JWXwbu-GeDo/s1600-h/guitarra.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5185520682992054850" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/R_arlk0uskI/AAAAAAAAACM/JWXwbu-GeDo/s320/guitarra.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A los dieciséis años fue cuando me enamoré por primera vez. Empecé a darme cuenta cuando en el colegio su figura en el patio era el imán de mis ojos, y tuve la certeza cuando me descubrí escapando de clases para ir a verla, desde lejos, en el campo de educación física. Pero no me atrevía ni a acercármele porque no sabía qué hacer con toda esa ebullición en el cuerpo y en el alma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi hermana, percatándose de mi timidez, un día me animó al asegurarme que sabía “de muy buena fuente” que aquella muchacha (para mi sorpresa y emoción) también gustaba de mí. De buenas a primeras la encontré en el patio y la invité para ir al cine el sábado. Y dijo que sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante la película yo buscaba el mejor momento para decirle que quería ser su novio, pero algo despertó mi alerta cuando empezaron a salir los créditos, razón por la cual, como quien se tira por un precipicio, me le puse enfrente y le hice la gran pregunta, sin estar en conocimiento de que mi hermana me había mentido para ver si tomaba cartas en el asunto. El no con que me respondió fue del tamaño de mi desilusión y mi vergüenza. Y por supuesto que me estrellé contra el fondo del acantilado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasar del cielo al subsuelo tan repentinamente fue un tránsito muy amargo y, otra vez, no sabía qué hacer con todo ese cúmulo de sensaciones quebrándome por dentro. Ya en mi cuarto, caminaba en círculos diciéndome cuántas cosas cuando de pronto y sin saber por qué abrí una de las puertas del escaparate. Allí estaba esa vieja guitarra que enseguida estuvo entre mis brazos sonando con un amor que yo tampoco conocía, entre lágrimas y consuelos, desde unos sencillos tres acordes que alguna vez había aprendido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Clarisa nunca supo de esa primera canción, cuyo lenguaje hermosa e ingenuamente torpe yace para siempre en el cofre de mis recuerdos más queridos. Pero la revelación de ese “segundo” primer amor, hecho de sonidos amantes y amorosos con que digo y que me dicen, es desde entonces hasta ahora tesoro inmenso de mi fortuna, esperanza y alegría.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/343774495558915037-1677394567825892832?l=carlosjaeger.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://carlosjaeger.blogspot.com/2008/04/los-diecisis-aos-fue-cuando-me-enamor.html</link><author>jaeger.carlos@gmail.com (Carlos Jaeger)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/R_arlk0uskI/AAAAAAAAACM/JWXwbu-GeDo/s72-c/guitarra.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-343774495558915037.post-3641171295312253770</guid><pubDate>Fri, 04 Apr 2008 20:02:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-04-04T13:10:11.391-07:00</atom:updated><title>Inmensidad</title><description>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/R_aLBE0usdI/AAAAAAAAABU/6N_Ly9eiS38/s1600-h/galaxia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5185484871554740690" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 134px; CURSOR: hand; HEIGHT: 123px" height="123" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/R_aLBE0usdI/AAAAAAAAABU/6N_Ly9eiS38/s320/galaxia.jpg" width="96" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La dimensión del Universo es abismal, sea que la consideremos tanto hacia el macro mundo (sistemas, galaxias, cúmulos y demás), como hacia el micro mundo (moléculas, átomos, escala de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Planck&lt;/span&gt;). Y uno entiende cómo eso es susceptible de hacer tambalear cualquier visión antropocéntrica la cual, por otro lado, es redimible al entendernos parte de un todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace algunos años, estando en Madrid, entré a una tienda tan grande como famosa de discos, libros y &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;videos&lt;/span&gt;. Hablo de varios pisos. Me tomó tres visitas recorrer toda esa vastedad. Y me quedé pensando (apenas con relación la música) en cuánto buen material nunca tendría el tiempo suficiente (ni el dinero) de siquiera poder escuchar. También en cuánto buen material quedará sin ser escuchado salvo por unos pocos; eso sin contar en la gran cantidad que ni tiene la oportunidad de poder ser editado para estar, aunque sea potencialmente, a la disposición del público. Es cuando vuelvo a celebrar íntimamente la existencia de la red en el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;ciberespacio&lt;/span&gt; que, no obstante caracterizarse por su propia inconmensurabilidad y por la todavía gran cantidad de personas en el mundo imposibilitados de accederla, se nos ofrece como una suerte de redención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Para nosotros, sólo está el intentar, lo demás no es asunto nuestro”, nos dijo T. S. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;Eliot&lt;/span&gt;. Yo agregaría que con todas nuestras fuerzas lo mismo que contando con el otro. Y por supuesto, también, contando con una chispa de buena fortuna.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/343774495558915037-3641171295312253770?l=carlosjaeger.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://carlosjaeger.blogspot.com/2008/04/inmensidad.html</link><author>jaeger.carlos@gmail.com (Carlos Jaeger)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/R_aLBE0usdI/AAAAAAAAABU/6N_Ly9eiS38/s72-c/galaxia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-343774495558915037.post-6624351823095730125</guid><pubDate>Fri, 04 Apr 2008 00:02:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-04-04T15:25:02.373-07:00</atom:updated><title>Supervivencia</title><description>&lt;div align="left"&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/R_V5wk0usaI/AAAAAAAAAA8/XVKgRzL_2wI/s1600-h/dinosaurio.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5185184421412516258" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/R_V5wk0usaI/AAAAAAAAAA8/XVKgRzL_2wI/s320/dinosaurio.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;La adaptabilidad y las condiciones del medio: se trata de un equilibrio dinámico entre esos factores determinantes. En un organismo opera un proceso que procura la mejor adecuación a su entorno que, de ser eficaz, garantiza su permanencia. Pero si el entorno variase más rápidamente que la posibilidad de adaptación del ser, existe un problema. Y mientras más bruscos fuesen los cambios, mayor sería el problema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si consideráramos a la vida como un accidente, un acontecimiento excepcional en lo que hasta ahora uno intuye como el universo, podríamos comprender el para qué del poderoso impulso vital y de la gran energía que invierten los seres vivos para seguir existiendo y para que siga existiendo vida. En los humanos hay una especial variable agregada de ese impulso, cual es aquello que otorgue sentido, motivo de ser, a ese impulso. En el plano particular, cada persona buscará la mejor manera posible para darse un sentido que fundamente su accionar en eso que por ahí han llamado el arte de vivir, y allí juega un gran papel la voluntad. Así, podemos entender la adaptabilidad no sólo como la mera adecuación al entorno sino, también, con lo que es posible (y usualmente necesario) hacer para que el ambiente mismo sea propicio para nosotros. Es cuando entonces podemos hablar de cuándo y cómo afectamos a la realidad, gran herramienta de entendimiento y de acción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mucho gusto. Mi nombre es Carlos Jaeger y soy un trovador venezolano que escogió la canción como forma de expresión de su humana existencia, tanto creativa como creadora. Sean bienvenidos a este espacio en que ahora, además, me abro a la palabra con la necesidad y el deseo de compartirme con mis semejantes con reflexiones y sensaciones que tendrán a la canción como punto de partida, y, como desenvolvimiento, los elementos vitales que mejor sea capaz de articular. Y con la esperanza de sentirme más vivo en la reciprocidad de la experiencia, como me ocurre con la canción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llego con demora a las facilidades del ciberespacio. Ciertamente hubo razones de carácter material que la causó, pero he de confesar que, también, operaron otras razones con las que tuve que enfrentarme para agenciar un cambio paradigmático que significara darle un nuevo sentido de crecimiento a este impulso actual. Así ha sucedido con los dinosaurios. Supervivencia pura. Ojalá logre mantener la constancia requerida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(¿Quién dijo que los dinosaurios se habían extinguido? Pregunten a las aves y a los reptiles).&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/343774495558915037-6624351823095730125?l=carlosjaeger.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://carlosjaeger.blogspot.com/2008/04/supervivencia.html</link><author>jaeger.carlos@gmail.com (Carlos Jaeger)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_k9DeEfKHvMk/R_V5wk0usaI/AAAAAAAAAA8/XVKgRzL_2wI/s72-c/dinosaurio.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item></channel></rss>